Entrevista con el ingeniero Daniel González, director de PI Ingenera, empresa ganadora, junto con el Instituto de Ingeniería de la UNAM, del Premio Prodetes, categoría Oro.

El ingeniero Daniel González, director de PI Ingenera, habla con orgullo sobre el proyecto con el que recientemente ganó, en conjunto con el Instituto de Ingeniería de la UNAM, el Premio Prodetes, en la categoría Oro. El proyecto consiste en aprovechar el calor residual que se produce en la planta geotérmica del Domo de San Pedro, en Nayarit, para ocuparlo de manera industrial en el proceso de deshidratación de alimentos. El desarrollo tecnológico que crearon tiene la capacidad de deshidratar hasta 600 kilos de fruta seca en un día. “La idea ya tiene cierto trayecto. Nace, principalmente, en el Instituto de Ingeniería dentro del programa ‘Grupo IIDEA’. Es un grupo multidisciplinario que se dedica a hacer investigación aplicada en temas de desalación y energías alternativas, principalmente geotermia”, comenta el ingeniero González. En las primeras etapas de dicho proyecto, se evaluó el prototipo. “Se logró validar todo el tema de ingeniería a pequeña escala, para lograr deshidratar fruta con esta energía y se generó, entonces, una nueva meta: tener un equipo comercialmente viable”.

En el año 2014 se creó el Centro Mexicano de Innovación en Energía, Cemie-Geo, y fue a invitación de ese centro que PI Ingenera se involucró para escalar el proyecto hasta llevarlo al punto en el que actualmente se encuentra. “Ellos nos invitan a participar activamente para la implementación del prototipo, ya en un ambiente relevante. Fabricamos e instalamos el prototipo en un campo geotérmico activo en el Domo de San Pedro. El Instituto de Ingeniería hizo un convenio de colaboración con Grupo Dragón, los dueños del campo. Nosotros fuimos la parte que fabricó, operó y resolvió todos los problemas que fueron apareciendo con las pruebas de los prototipos; identificamos ciertos puntos interesantes en cuestión de ingeniería para ir refinando y retroalimentando con el grupo”, comenta González. “Nació de manera muy natural lo que sería la continuidad del proyecto. La empresa desarrolló el primer prototipo con todo el apoyo e ingeniería desarrollada del Instituto de Ingeniería de la UNAM”.

Innovación

Uno de los puntos innovadores más importantes del proyecto que desarrollaron consiste en haber logrado estandarizar la deshidratación en la cámara de secado. “No es lo mismo tener un equipo muy pequeño con un control a una escala muy pequeña, que poder realizarlo ya en escalas industriales”, afirma el ingeniero González. “También se tiene una ingeniería desarrollada para el suministro de aire dentro de la cámara de secado, porque nuestro proceso utiliza aire para secar la fruta. Buscamos que este proceso sea totalmente homogéneo y podamos garantizar que todo el lote, sin importar que la fruta esté tanto en un extremo como en otro, pueda alcanzar la misma calidad de deshidratado. Ésos son algunos de los retos que la ingeniería logrará solventar”.

Aunado a la innovación, el proyecto con el que ganaron el Premio Prodetes ofrecerá precios muy competitivos en el mercado de deshidratación de alimentos. “Nosotros podremos lograr un precio menor de lo que cuesta el gas natural, que es el que normalmente utilizan para el proceso del deshidratado”.

La empresa calcula que lograrán ganancias en poco tiempo. “Los costos energéticos para nosotros van a ser muy bajos o nulos. Esto nos da ventaja de tener una producción con menor costo. Evidentemente, hay un costo inicial: la factibilidad del recurso, la instalación de los equipos, , la conducción de este fluido a través de nuestro sistema. Sí, es mucho más caro que poner un deshidratador con un método convencional de gas, en donde requieres una instalación de gas, una cámara de deshidratado y ciertas compuertas. Sin embargo, a la larga, haciendo nuestros esquemas financieros, nosotros terminamos siendo mucho más competitivos. De acuerdo con la producción que queremos lograr, estaríamos amortizándolo en no más de tres años”.

Nacemos como una empresa de servicios, pero siempre teniendo como ejes la ingeniería, energía y el agua

El impacto del premio Prodetes

“Como empresa cuyo eje central es el uso directo del calor geotérmico somos los pioneros. Nosotros estamos apostándolo todo a usos directos de la geotermia y estamos encabezando el listado de las empresas que se centren en usos directos”, comenta el ingeniero González.

Sobre PI Ingenera: “Incursionamos más en desarrollar los usos directos, y no solamente estamos involucrados en la parte de la deshidratación de alimentos; también estamos evaluando los proyectos en cascada. En ellos se puede emplear este recurso energético de geotermia en diferentes usos, dependiendo del nivel de calidad que se tenga del energético. Por ejemplo, se puede aprovechar la energía de un sitio geotérmico para la desalación de agua de mar, después usar el remanente energético para un proceso de deshidratación, continuar con aplicaciones en invernaderos y piscicultura, hasta llegar al uso en balnearios. Nacemos como una empresa de servicios, pero siempre teniendo como ejes la ingeniería, energía y el agua”.

Como ganadores en la categoría Oro del premio Prodetes 2018, el ingeniero González comenta que este tipo de estímulos acelera el logro de objetivos. “Para nosotros fue una gran oportunidad para lograr nuestro cometido en menor tiempo. Prodetes nos ayudó a reducir significativamente el tiempo para poder contar con esta tecnología probada. Prácticamente, si todo resulta como lo tenemos programado, ya con una comercialización, estrategia de venta y tecnología terminando el proyecto, nos está reduciendo casi dos años de nuestro programa original”.

El ingeniero González afirma que, para él, este premio “es una victoria de Grupo IIDEA y estamos muy motivados para que se detonen estos proyectos en México”. También destaca que PI Ingenera ya está haciendo historia: “Cuenta con el primer permiso de exploración geotérmica dentro del marco regulatorio de la geotermia; lo pedimos para hacer un desarrollo de usos directos de calor geotérmico. Es el primero; hay alrededor de 26 permisos y somos el único que está dirigiendo esto a desarrollo de Usos Directos de la Geotermia. Queremos ser punta de lanza. Hay muchísimo potencial en toda la República, ni se diga en Centroamérica y Sudamérica. La geotermia es algo muy natural en nuestro entorno y tenemos la oportunidad de hacer proyectos y desarrollarlos de una manera sustentable”.

Sobre el futuro, comenta: “Ahora lo que nosotros deseamos es escalarlo a un nivel comercial, contemplando todo lo que conlleva la venta de una tecnología. Lógicamente, tiene que ser un proyecto rentable y sustentable. Que no sea un proyecto nada más de academia, sino que realmente sea una solución a varios sitios que tienen la oportunidad de tener este recurso geotérmico, y que pueden generar nuevas fuentes de empleo de una manera directa en el uso de la geotermia”, concluye.

Fuente: Entrevista

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