Fue creado un consorcio que instalará un sistema tecnológico para conocer el funcionamiento de las aguas profundas y saber actuar en caso de un derrame de petróleo.

El Golfo de México es una fuente muy rica para la exploración y producción de hidrocarburos, pero también es una zona inmensa y desconocida que debe estudiarse para poder entender su funcionamiento. Afortunadamente ya se han dado los primeros pasos en el análisis moderno y profundo de esta área gracias al Consorcio de Investigación del Golfo de México (CIGoM), proyecto financiado por el Fondo Sectorial Conacyt-Sener-Hidrocarburos.

Una de sus líneas de investigación se denomina Plataformas de observación oceanográfica, que consta de un sistema de mediciones in situ y remotas para conocer el funcionamiento y los misterios del Golfo de México.

El trabajo, a cargo del doctor Francisco Javier Ocampo Torres, incluye el desarrollo y la instalación de diversas tecnologías, como Boyas Oceanográficas Costeras (BOC), Boyas Oceanográficas y de Meteorología Marina (BOMM), planeadores submarinos (gliders) y sensores remotos (radio escaterómetros, radiómetros y radares de apertura sintética).

“Con estos dispositivos vamos a medir las variables más importantes de la oceanografía y la meteorología del Golfo de México para saber cómo evolucionan las corrientes superficiales y qué impacto tienen en infraestructuras; también para entender los procesos de interacción océano-atmósfera que se llevan a cabo; y usamos sensores en aguas profundas para entender el flujo que ocurre en las fronteras naturales del Golfo de México, por ejemplo, en el Canal de Yucatán y en el Estrecho de Florida”, explica el doctor Francisco Ocampo, quien es investigador del CICESE (Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada).

En diciembre de 2017 se instaló contiguo a las islas Todos Santos, cerca de Ensenada, la primera Boya Oceanográfica y de Meteorología Marina (BOMM) construida en el CICESE, dotada con un módulo de electrónica desarrollado también en ese centro de investigación. Tanto esa como otras boyas se están probando y mejorando en ese sitio para más adelante ser trasladadas al Golfo de México para formar una red avanzada de observatorios marinos.

El objetivo final es tener mediciones directas y mediciones con sensores remotos para poder entender la dinámica completa del Golfo de México

Otras instituciones participantes en esta línea de investigación son el Instituto de Investigaciones Oceanológicas de la Universidad Autónoma de Baja California, el Instituto de Geofísica de la UNAM y el Cidesi (Centro de Ingeniería y Desarrollo Industrial).

Algo que caracteriza esta investigación es el apoyo de alta tecnología en telecomunicaciones, por ejemplo, en el desarrollo y diseño de planeadores submarinos (gliders) y robots. La capacitación que recibirá el personal del Cidesi para la reparación y mantenimiento de los planeadores les permitirá desarrollar una patente mexicana que significará un gran avance en la ciencia y tecnología de nuestro país.

“El objetivo final es tener mediciones directas y mediciones con sensores remotos para poder entender la dinámica completa del Golfo de México”, afirma el doctor Ocampo Torres.

Fuente:
https://cigom.org/

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