Investigadores de Ciateq te dicen cuáles son las mejores organizaciones que producen biocombustibles a partir de la biomasa algal.

El cultivo y reproducción de microalgas es un sector en gestación en México que ha demostrado su eficacia para la obtención de biocombustibles y otros productos para diversas industrias. Estados Unidos y algunos países de Europa ya cuentan con plantas productoras y, en nuestro país, ya existen proyectos en fase de laboratorio y piloto.

Según los expertos, las mejores cinco plantas productoras de microalgas para la generación de biocombustibles son:

  1. Solazyme. Es el nombre de una compañía productora de energías renovables, ubicada en San Francisco, Estados Unidos, con una sucursal en Brasil. Entre sus productos está la biomasa algal, de la cual obtiene biocombustibles y otros productos químicos para cosméticos. La empresa utiliza azúcares como nutrimentos en sus procesos.
  1. Sapphire Energy. Es una corporación situada en San Diego, California (Estados Unidos), enfocada en el cultivo de microalgas para la obtención de biomasa algal, con el fin de producir biodiésel y bioturbosina, para atender los mercados automotriz y aeronáutico.
  1. Alga Energy. Es una organización dedicada a la investigación y producción de biomasa algal para generar biocombustibles, con sede en Madrid, España. Sin embargo, sus productos apenas están por entrar en la fase comercial. En 2011, construyeron una planta piloto con capacidad de 40 mil litros y, actualmente, se encuentran en el diseño de una central de 1 millón de litros que les proporcionará alrededor de 100 toneladas de biomasa al año para la generación de biodiésel.Alga Energy aún no logra producir biocombustibles a un precio competitivo a pesar de que esta compañía tiene una gran experiencia en microalgas para otros usos y mercados más rentables.
  1. Universidad de Texas. Esta casa de estudios de Estados Unidos cuenta con uno de los ceparios de microalgas más importantes del mundo. Sin embargo, aún no se ha llegado a una fase de comercialización, ya que los microorganismos están en investigación.
  1. Biosur México. Es una compañía mexicana que cuenta con un proceso novedoso para el tratamiento de microalgas, pero el mismo está en etapa de experimentación. Por otro lado, como se utiliza aceite vegetal usado de cocina para la producción de biocombustibles, el producto no es de alta calidad.

“La misión de todas las plantas de microalgas y los laboratorios dedicados a la producción de biodiésel es crear microorganismos eficientes para producir aceites de alta calidad para el desarrollo de biocombustibles y únicamente las dos primeras plantas de Estados Unidos han logrado ese objetivo”, asegura, en entrevista, el doctor José Manuel Rojas García, investigador del Centro de Tecnología Avanzada, Unidad Querétaro (Ciateq).

El investigador indica que Solazyme y Sapphire Energy son organizaciones que producen biocombustibles de alta calidad derivados de las microalgas; sin embargo, la primera utiliza azúcares en sus procesos, un elemento que es útil para la alimentación humana y, además, es caro, por lo que Sapphire sería la mejor compañía productora de biocombustibles.

La doctora Dehonor Gómez, investigadora titular del área de Plásticos y Materiales Avanzados del Ciateq, dijo, en entrevista, que el cultivo y producción de microalgas es un tema que está en auge mundial y México se encuentra entre los países orientados a lograr su producción.

“En nuestro país existen diversas organizaciones que impulsan el desarrollo de los microorganismos para la obtención de biocombustibles, como la Red Mexicana de Bioenergía, Asepro Ecología SAPI de CV y, recientemente, Ciateq”.

El centro mexicano en alianza estratégica con Asepro Ecología y el Centro de Investigación científica de Yucatán (CICY) inauguró el 30 de agosto, en Tabasco, una planta piloto que producirá 16.4 toneladas de biomasa algal para generar 7,100 litros de biodiésel al año, con lo cual la empresa mexicana Asepro Ecología demostrará la eficiencia del cultivo de biomasa algal para, después, llevar ese modelo a una escala industrial que podría iniciar en 2019.

FUENTE:
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