El doctor Ulises Cano Castillo, quien tiene 30 años de experiencia en el Instituto Nacional de Electricidad y Energías Limpias, nos dice qué tipo de autos son mejores.

La tecnología de celdas fotovoltaicas que convierten la luz del Sol en electricidad ha tenido avances importantes en los últimos años, incluyendo el aspecto de los costos accesibles; pero, para que generen una potencia suficiente en diversas aplicaciones, requieren de áreas grandes con altas exposiciones de luz solar, que no serían viables en coches eléctricos para uso personal: “En este sentido, los vehículos eléctricos a baterías, e incluso los de hidrógeno, son una mejor opción para el transporte”, de acuerdo con el doctor Ulises Cano Castillo, quien tiene 30 años de experiencia en el Instituto Nacional de Electricidad y Energías Limpias (INEEL, antes IIE) y que, en los últimos 10 años, se ha dedicado al estudio de la electroquímica aplicada a vehículos eléctricos a baterías y a hidrógeno.

El investigador considera que los paneles fotovoltaicos, que en ocasiones tienen capacidades de 75 a 250 Watts, son una gran tecnología para aplicaciones estacionarias, como la energía que se colecta para un hogar o un edificio usando arreglos de varios paneles; sin embargo, en los automóviles esto no sería viable porque, para un uso urbano constante, se requiere más potencia. Además, es necesario contar con un banco de baterías robusto que suministre energía cuando no hay Sol.

En México, hace falta que se generen políticas públicas que favorezcan la introducción de nuevas tecnologías eléctricas, y también es necesaria la creación de infraestructura para abastecer con electricidad o hidrógeno los autos.

“Un coche a gasolina es mucho menos eficiente que uno que usa baterías o que opera con hidrógeno, porque, al quemar un combustible fósil, además de emitir muchos contaminantes al medio ambiente, el motor tiene eficiencias de alrededor del 20%; es decir, hay mucha energía que se desperdicia durante su uso. En el caso de las celdas de combustible de hidrógeno, la eficiencia puede ser de 55 a 60% y, además, no emite sustancias contaminantes”, expone el doctor Cano Castillo, quien es originario de la Ciudad de México y estudió Ingeniería Química Metalúrgica en la Facultad de Química de la UNAM.

Agrega que existen muchas universidades y centros de investigación en México y el mundo en donde se han construido vehículos solares, sobre todo por razones académicas, puesto que no son comerciales. En estos centros, los alumnos aprenden a diseñar sistemas fotovoltaicos para vehículos. Incluso se han establecido récords de velocidad y hay competencias globales de coches solares. Pero, para un uso diario en una ciudad, la tecnología actual aún no da buenas alternativas.

“Los autos eléctricos son, por ahora, una buena alternativa en las ciudades; actualmente, están circulando millones de autos con baterías, principalmente en China, Estados Unidos y Europa, y un poco más de 6,500 coches eléctricos a hidrógeno se han vendido en varios países, como Estados Unidos, y otros en Europa y Asia, que están demostrando ser eficientes, limpios y con la posibilidad de ser sustentables. En México, hace falta que se generen políticas públicas que favorezcan la introducción de nuevas tecnologías eléctricas, y también es necesaria la creación de infraestructura para abastecer con electricidad o hidrógeno los autos”.

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