Actualmente, es posible producir hidrógeno y gas de síntesis a partir de combustibles fósiles; sin embargo, también se trabaja para que su elaboración se dé a través de fuentes renovables de energía, como el Sol. El Instituto de Energías Renovables (IER) participa en un proyecto del Centro Mexicano de Innovación en Energía Solar (CemieSol) llamado “Combustibles Solares y Procesos Industriales”, uno de cuyos objetivos es la producción de hidrógeno y gas de síntesis con ayuda del Sol.

“Los combustibles solares son aquellos que se obtienen usando la energía de la estrella más cercana a la Tierra. Entre ellos destacan el hidrógeno y el gas de síntesis. Ahora estamos estudiando la producción de hidrógeno y gas de síntesis con energía solar concentrada. A esta elaboración se le llama “proceso solar termoquímico” y consiste en concentrar la energía solar en un reactor, donde se provocan ciertas reacciones químicas y, finalmente, se obtiene el hidrógeno o gas de síntesis”, explica la doctora Heidi Isabel Villafán Vidales, investigadora del IER.

Un concentrador solar consiste en una superficie reflectiva que recibe la radiación del Sol y la concentra en una zona focal. Esa energía solar concentrada entra en unos dispositivos llamados reactores solares, los cuales son parecidos a los reactores químicos tradicionales. La energía solar que se concentra permite llevar a cabo la reacción deseada.

“La mayor parte del hidrógeno que se utiliza actualmente se produce de manera industrial utilizando gas natural con temperaturas a hasta de mil grados Celsius. Para hacerlo mediante un proceso sustentable, utilizamos agua y energía solar concentrada. Actualmente estamos trabajando en la construcción de los reactores que aprovechen la energía solar para realizar dicho proceso”, comenta la investigadora. La finalidad es producir combustibles de manera más limpia y reducir las emisiones de CO2. De esta manera, se busca satisfacer la demanda actual y futura de hidrógeno a partir de energías renovables.

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