Entrevista con el ingeniero Felipe Gallego, encargado de la Unidad de Negocios y Almacenamiento de Energía, de Potencia Industrial.

Felipe Gallego es encargado de la Unidad de Negocios y Almacenamiento de Energía, en la empresa Potencia Industrial. Esta firma, que, entre muchas otras cosas, se destaca por estar impulsando la conversión de autos de gasolina a eléctricos, planea poner a México en el mapa mundial del mercado de baterías. “Nuestro objetivo, en cuanto a vehículos eléctricos, consiste en ofrecer a nuestros clientes el tren motriz más eficiente del mundo. Para nuestros clientes industriales o de generación, se trata de ofrecer soluciones tecnológicas hechas en México, ya sea de almacenamiento de energía en parques eólicos o solares, o para amplificación de capacidad”.

Un poco de historia

La empresa Potencia Industrial tiene una larga historia en innovación. En 1910, el ingeniero Enrique Guillermo Gottfried Zender importó el primer auto eléctrico, un Detroit Electric con batería de ácido-plomo. Más de medio siglo después, en 1976, la firma incursionó en la tecnología de energía eólica. “El primer parque eólico del país lo instaló Carlos Gottfried, con un diseño que hizo él: un generador que se llamó El Colibrí, pues era de tamaño pequeño. La historia de la empresa ha estado siempre enfocada a desarrollar tecnología que permita avanzar en estos rubros”, afirma el ingeniero Gallego.

En 1988, sus investigadores desarrollaron un motor por inducción para el Cadillac eléctrico y, posteriormente, junto con Alan Cocconi, diseñaron el tren motriz de un auto eléctrico, entre otras innovaciones en su historial.

“En 2016, el científico René Drucker, entonces secretario de Ciencia, Tecnología en Innovación en el gobierno de la Ciudad de Méxicocomisionó a la empresa para crear convertidores de taxis al sistema eléctrico. Ese proyecto arrancó a principios de 2017. Convertimos Tsurus que funcionaban al 100% con gasolina. Les integramos baterías de litio con un motor diseñado por nosotros. En ese momento vimos que había mucho potencial en el sector de baterías, pero queríamos eliminar la necesidad de estar trabajando con empresas extranjeras en el diseño y la prueba”.

La diana puesta en almacenamiento

Después de dominar todo lo vinculado con la tecnología del motor, hacía falta dar un paso hacia el dominio de las baterías, ello a fin de acercarse más a la competitividad en temas de conversión. “Nosotros, teniendo la experiencia que tuvimos, diseñando los trenes motrices para los Tsurus, dijimos: ‘¿Qué se necesita para que nosotros comencemos a diseñar, probar y fabricar sistemas de almacenamiento de energía para vehículos eléctricos, para instalar en parques eólicos, en parques solares; para instalar en productos que nosotros ya ofrecemos?’”.

Uno de los aspectos más complicados en el tema de almacenamiento de energía es la seguridad. “Eso se debe a que estás trabajando con procesos químicos. Nos sentamos con una empresa europea para analizar qué necesitábamos. Lo más importante es tener un centro de desarrollo donde se puedan estudiar los productos, simular su comportamiento y, después, fabricar los productos. Y lo más importante: validar su funcionamiento”. El proyecto al que se enfocaron, y con el cual ganaron el premio Prodetes, categoría Oro, en su emisión de 2018, consiste en crear un laboratorio en donde se puedan crear baterías, probarlas y certificarlas. “No puede haber fallos en esos productos al salir al mercado, porque un fallo implica que se pueda provocar un accidente”. Para el ingeniero Gallego, “el futuro está asociado a las baterías. México debe estar a la vanguardia. Tenemos una premisa de querer impulsar la movilidad eléctrica y la experiencia en energías renovables no convencionales; esto también nos abre puertas a clientes con los que hemos trabajado. Queremos fabricar sistemas de almacenamiento de energía”.

La empresa creó un plan de negocios “que se basa en conectar nuestra capacidad de diseño, fabricación y prueba, y, en el caso específico de México (y probablemente de Latinoamérica), crear el centro de desarrollo y prueba más grande para sistemas de almacenamiento de energía”. Para el experto, este proyecto es de vital importancia en el área de conversión de autos convencionales en eléctricos: “Si queremos ser competitivos en precio y calidad, debemos hacer las baterías aquí, en México”.

Colaboración con la UNAM y el INEEL

En el proyecto del laboratorio, la empresa está trabajando en colaboración con el Instituto de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). “Uno de los objetivos importantes que se tienen al trabajar con la UNAM como institución adjunta al proyecto, con el doctor Germán Cardona como cabeza del proyecto por parte de la UNAM, es dejar de depender de proveedores extranjeros”, comenta el ingeniero Gallego. El doctor Carmona ha dedicado toda su vida académica a la investigación de vehículos eléctricos. “Él ha sido el experto académico a consultar en México para temas de movilidad eléctrica, de tracción, de integración. Su equipo y él nos van a apoyar en todo el tema de electrónica, de control”.

Por su parte, Potencia Industrial desarrolla un sistema para acceder a la información de los vehículos convertidos. “Los vehículos que nosotros convertimos van a tener GPS integrado y van a mandar a la nube toda la información relevante del vehículo: velocidad, estado de carga de la batería, voltaje de las celdas, temperatura… Con toda esa información, nosotros vamos a tener datos muy valiosos; vamos a aprender de nuestros sistemas, vamos a poder identificar problemas, vamos a poder optimizar nuestros vehículos”, afirma el ingeniero Gallego.

También se espera que la compañía cuente con la colaboración del Instituto Nacional de Electricidad y Energías Limpias (INEEL) en el montaje del laboratorio y en la preparación de recursos humanos especializados en temas de almacenamiento de energía. “A la UNAM y al INEEL les interesa mucho este proyecto. Seremos la primera empresa mexicana que decide dedicarse o enfocarse, desde una de sus unidades de negocio, a desarrollar unidades de almacenamiento de energía de manera local”, comenta el experto.

Un laboratorio mexicano

El laboratorio que Potencia Industrial planea tener montado al 90% para octubre de 2019, ayudará a que se desarrolle la tecnología mexicana, pero, a la vez, cuando se acuda a la compra de tecnología de otros países, en ese lugar podrán hacerse las pruebas de seguridad y potencia, reduciendo, así, los costos que las empresas interesadas tendrían que afrontar en el extranjero. Actualmente, esas pruebas sólo se llevan a cabo en Asia o en Estados Unidos, lo que eleva los precios notablemente.

El laboratorio y las baterías serán dos de las líneas de negocios más importantes que manejará la empresa. Además, continuará trabajando en el rubro de conversión de automóviles de gasolina a eléctricos, tema en el que se considera líder tecnológico. Sus vehículos son enfriados por aire al 100%, a diferencia de otras empresas que enfrían los vehículos con agua, disminuyendo la eficiencia de sus automóviles. “Tenemos 15 taxis que, desde junio de 2018, están operando diario con nuestros kits eléctricos. Los resultados de ese proyecto han sido sorprendentes: ya llevamos más de 120 mil kilómetros recorridos de manera combinada y no ha surgido ningún problema mayor”. Agrega: “Dentro del proyecto, se va a entregar un prototipo de batería de 50 KW/h, que nosotros vamos a diseñar y a probar con los equipos que compramos. Se va a instalar un sistema de monitoreo de batería que es un prototipo de una empresa canadiense. Este sistema promete hacer la batería mucho más segura y extender su vida útil de manera radical”.

Para concluir, el ingeniero Felipe Gallego se muestra confiado de lograr la meta de introducir a México en los mercados de almacenamiento y conversión eléctrica de manera exitosa. “Cuando la gente ve lo que hemos hecho, se sorprende. Estamos muy orgullosos de lo que hemos sido capaces de sacar adelante”.

FUENTE: Entrevista

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