POR:Hugo Arce Barrueta
La empresa Pellet México convierte residuos orgánicos en pellets para la producción de energía térmica, sin altos costos y sin generar emisiones de CO2.

El reto

Más del 90% de las fábricas de cualquier industria, así como el sector hotelero y los hogares, utilizan gas LP, combustóleo o diésel para sus necesidades térmicas, como calentar agua, generar vapor, activar la calefacción o deshidratar alimentos. ¿Con qué sustituir esos combustibles sin que sea más caro y sin alterar los procesos? La respuesta está en los pellets, un tipo de combustible hecho a base de residuos orgánicos con alto poder calorífico y durante su combustión no genera emisiones de CO2.

La solución

Tres emprendedores, dos españoles y un mexicano, se reunieron un día para analizar la biodiversidad de México y América Latina y observaron que nuestro territorio es muy rico en la generación de residuos orgánicos, por lo que decidieron incursionar en el mercado de la biomasa y fundaron en 2016 la empresa Pellet México.

La compañía creó una planta que procesa diversos tipos de residuos orgánicos agrícolas y forestales para convertirlos en un biocombustible sólido capaz de competir con los combustibles fósiles, como gas LP, diésel y combustóleo.

En su primer año, la organización hizo una radiografía de todos los tipos de residuos orgánicos en México y detectó que los más eficientes son los que tienen una mayor cantidad de lignina, sustancia química que da el poder calorífico.

Los elementos con mayor potencial son semillas; huesos de aguacate, mango, durazno y aceituna; cáscaras de coco, nuez, arroz y café; rastrojos y residuos de maíz, sorgo, trigo y cebada; y virutas y astillas de aserraderos y madererías.

Una vez obtenidos los pellets, la empresa hace adaptaciones, ya sea en una industria, un hotel o una residencia, en donde cambian el quemador de cualquier caldera, horno o secadero, que necesite producir energía térmica, por un sistema de Pellet México, que consiste en un quemador de biomasa. Las adaptaciones no interfieren con los procesos productivos.

Pellet México cuenta con un modelo de negocio en el que primero ubica fuentes de residuos en el país, hace una asociación local con los dueños de los residuos para fundar empresa regional y finalmente comienza la producción de pellets para atender industrias, hoteles y residencias.

Durante este año, ya fundó tres asociaciones: Pellet Chihuahua, Valle de Bravo y Veracruz.

“Nuestro sistema genera a esas industrias y viviendas un ahorro que oscila entre 40 y 60% sobre su consumo de combustibles fósiles”, dijo en entrevista Oscar Espinosa Mijares, co fundador y director general de Pellet México. Y agregó que la combustión de los pellets está certificada y no genera emisiones de CO2, por lo que además del ahorro en dinero, fábricas, hoteles y viviendas no contaminan el medio ambiente.

La empresa y los creadores

Los autores de esta historia son los españoles Alberto Bustamante, director de proyectos, Luis Rodriguez, director de operaciones, y el mexicano Oscar Espinosa Mijares, director general.

Este año los tres emprendedores participaron con su proyecto en Cleantech Challenge, el concurso de proyectos sustentables más importante de México y América Latina, en el que obtuvieron el primer lugar con un premio de 250 mil pesos.

“Fue un gran honor recibir el primer lugar en el Cleantech Challenge, en donde trabajamos durante cinco meses con mentores y otros emprendedores del país; fue una etapa de mucho aprendizaje, con lo cual mejoramos nuestro proyecto y ya estamos listos para iniciar operaciones en el mercado de la biomasa”, indicó Oscar Espinosa.

Nuestro sistema genera a esas industrias y viviendas un ahorro que oscila entre 40 y 60% sobre su consumo de combustibles fósiles.

En Pellet Chihuahua se instalará una planta en Parral con capacidad de 20 mil toneladas de pellet de pino y residuos de aserraderos, como viruta y aserrín. Pellet Valle de Bravo contará con una planta con capacidad de 3 mil toneladas de pellet de pino y residuos de aserraderos de la zona. Oscar Espinosa comentó que en ese lugar atenderán principalmente al sector turismo y doméstico, que tienen altos consumos de gas LP en hoteles y hogares.

Y finalmente en Pellet Veracruz se hizo una alianza con la empresa Sur Bambú, que produce reiliña de bambú, en donde ya se instaló una planta de 3 mil toneladas de pellet de bambú.

Las plantas procesadoras de residuos orgánicos fueron diseñadas y construidas en España. El inicio de operaciones formales de las tres asociaciones iniciará a principios de 2019.

Durante este año el sistema de combustión de Pellet México se probó en una empresa en Chihuahua, a la que sustituyeron su vieja caldera que funcionaba con combustóleo. Ahí prueban pellets de cáscara de nuez y la máquina produce 1 MW de energía térmica.

También se prueba en un rancho de Valle de Bravo, en donde se usa pellet de pino en sustitución de gas LP para calentar agua de habitaciones y jacuzzi, y para activar la calefacción.

Los planes

“Tenemos otros proyectos más: una asociación con el grupo Herdez, para aprovechar el hueso de aguacate que se obtiene de una planta productora de guacamole en Coahuila; y también la instalación de una planta de 10 mil toneladas de pellet de pino en el Tecnoparque de Colima, en donde tenemos planeado aprovechar otros tipos de residuos, como el bagazo de caña, cáscara de coco y la poda de limón”, adelantó Oscar Espinosa.

Añadió que otro plan es utilizar el hueso de mango que se planta en el sur del estado de Sinaloa y que se transforma para su exportación a Estados Unidos en forma de pulpa, deshidratado o jugo. Las posibilidades son muchas.

Fuente:
Pellet México

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