Hay trenes (para pasajeros) impulsados por electricidad y energías renovables. Un investigador del IER nos dice qué sistema es el mejor y por qué.

Los trenes para pasajeros siguen siendo una buena opción de transporte y, gracias a la innovación tecnológica, se han integrando energías limpias para impulsarlos, sustituyendo los combustibles tradicionales por energías renovables o electricidad.

  1. Coradia iLint. Es el primer tren de hidrógeno del mundo, y ha sido fabricado por Alstom. Desde septiembre de 2018, opera en cuatro localidades del estado de Baja Sajonia, en el norte de Alemania. Alcanza una velocidad máxima de 140 kilómetros por hora y sus celdas de combustible sólo emiten a la atmósfera vapor y agua.
  2. Trenes impulsados por el viento. En los Países Bajos hay poco más de 2 mil aerogeneradores, que producen el 5% de la electricidad total del país y proporcionan energía a los ferrocarriles nacionales. Desde enero de 2017, todos los trenes para pasajeros circulan con energía eólica, realizando diariamente 1.2 millones de viajes con 600 mil personas, sin dejar rastro de CO2.
  3. Byron Bay Train. Es el primer tren activado con energía solar y trabaja desde diciembre de 2017, en Australia. Su velocidad máxima es de 115 km/h, pero su recorrido actual es de apenas poco más de 3 kilómetros. Cuenta con celdas solares instaladas en la parte superior del convoy y en los tejados de las estaciones.
  4. Tren Maglev, japonés. Los trenes Maglev (de levitación magnética) funcionan, desde hace varios años, en China, Corea del Sur y Japón. El vehículo flota sobre las vías y un sistema de propulsión hace que el convoy viaje a altas velocidades. Un nuevo tren Maglev japonés está siendo probado y ya alcanzó los 603 kilómetros por hora, la mayor velocidad hasta ahora lograda por un tren de pasajeros. Entrará en servicio en 2027, transportará diariamente a 1,000 pasajeros y recorrerá casi 300 kilómetros en 40 minutos.
  1. Bombardier Talent 3. Aunque existen varios modelos de trenes eléctricos, este nuevo tren fue presentado en 2018, en Alemania, y promete varias mejoras en su sistema de pilas de ion de litio. Una sola carga le permite recorrer 40 kilómetros, pero su objetivo es cubrir una distancia de 100 kilómetros. Entrará en operación en 2019.

¿Cuál de estos nuevos sistemas es el que ofrece un mejor costo-beneficio?

La pregunta la responde el doctor Arturo Fernández Madrigal, investigador del Instituto de Energías Renovables (IER) de la UNAM.

 

De acuerdo con el doctor Fernández Madrigal, en el caso del tren Maglev en Japón, la principal ventaja es la velocidad que puede alcanzar. Los magnetos que emplea están hechos de materiales superconductores, los cuales deben mantenerse a una temperatura del orden de -170 °C (temperatura del nitrógeno líquido). Esto encarece mucho el costo, pero, desde el punto de vista ambientalista, es una buena opción.

 

Para el caso del tren Bombardier, la tecnología de baterías ha evolucionado rápidamente y las basadas en ion litio son las que ofrecen actualmente una mayor densidad energética; sin embargo, el tiempo y los costos de fabricación son altos.

Los trenes que usan energía eólica y solar tienen la desventaja de la intermitencia que se sufre para proveer la energía eléctrica que generan estas dos fuentes. Además, es necesario almacenarla en baterías.

El tren de hidrógeno tiene varias ventajas, como la alta eficiencia de conversión en sus celdas de combustible y sólo emiten vapor de agua a la atmósfera. Un punto en contra sería que las celdas usan platino, un material muy caro.

“De los cinco tipos de trenes mostrados, los que ofrecen mejor costo-beneficio a mediano y largo plazo, son el de hidrógeno y el Maglev, ya que presentan un mejor desempeño de operación, aunado a los aspectos de mejora ambiental. Los otros tres sistemas prácticamente se basan en el uso de baterías, las cuales se encuentran en un auge tecnológico y comercial, pero que tienen un uso limitado para generar altas potencias”, explica el investigador del IER.

Fuente:
IER UNAM

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