Entre sus líneas de investigación, el Cemccus tiene dos proyectos muy importantes: uno es de captura de carbono y, el otro, de recuperación mejorada del petróleo con CO2.

El Centro Mexicano de Captura, Uso y Almacenamiento de CO2 (CEMCCUS) es un consorcio que comenzará sus actividades en 2019. Tendrá nueve líneas de investigación principales, seis de ellas dirigidas hacia la investigación e innovación tecnológica y tres hacia el desarrollo de infraestructura, además de cinco proyectos transversales. Las líneas de investigación en investigación e innovación tecnológica son las siguientes: Proceso de captura de CO2; usos de CO2 en recuperación mejorada de petróleo (EOR, por sus siglas en inglés); otros usos de CO2; compresión y transporte de CO2; monitoreo, medición, verificación e integridad de sitios de almacenamiento, así como almacenamiento de CO2.

Entre sus líneas de desarrollo de infraestructura hay dos proyectos muy importantes: uno es el de captura de CO2 en la planta piloto en Poza Rica, Veracruz, que se integrará a un ciclo combinado con gas natural; y el otro estará enfocado en la recuperación mejorada del petróleo con CO2.

El líder técnico del CEMCCUS, el doctor Antonio Diego Marín, las explica: “Ahí, en Poza Rica, vamos a instalar una planta que va a capturar 20 toneladas por día de CO2 de los gases de combustión del ciclo combinado de CFE. Es la primera planta en el mundo que va a estar integrada a un ciclo combinado de gas natural. Los que generan electricidad de manera masiva a grandes consumidores, como China, Estados Unidos, Alemania e India, usan como principal combustible el carbón. Por eso, sus estudios se han concentrado en la captura de CO2 de gases de combustión de carbón; pero nosotros, en México, vamos a usar fundamentalmente gas natural, y para lograr las metas de reducción de emisiones tenemos que capturar CO2. La planta piloto de captura de CO2 de Poza Rica se va a integrar a un ciclo combinado con gas natural y un campo solar, para probar la tecnología”.

En México hay muchos campos maduros, abandonados. La idea es, entonces, hacer un proyecto piloto donde inyectemos el CO2 y veamos, dada la geología que tiene este país, la zona del Golfo de México, qué tan efectivo sería ahí la recuperación del petróleo usando el CO2

El otro proyecto importante va a ser para PEMEX. “El proyecto de recuperación mejorada de petróleo se va a hacer cerca de Coatzacoalcos”. Ahí, la historia es la siguiente: Cuando se perfora un pozo y se encuentra petróleo o gas natural, gracias a la presión que existe, al perforarlo el combustible sale sólo. “Los primeros cientos de miles de barriles de petróleo y de gas natural salen por la presión que tienen abajo. Después, la presión comienza a disminuir porque ya salió parte del petróleo”, afirma el doctor Diego Marín. El siguiente paso, entonces, es presurizar los pozos con agua o vapor de agua. “Después de eso, hay que usar algún fluido porque el agua no es miscible con el petróleo, pero sí lo es el CO2. Entonces, se inyecta CO2 y éste es miscible con el petróleo, disminuye la viscosidad y la tensión superficial, y aumenta la presión por la cantidad que se está agregando. Eso hace que salga de nuevo el petróleo”, explica.

“En México hay muchos campos maduros, abandonados. La idea es, entonces, hacer un proyecto piloto donde inyectemos el CO2 y veamos, dada la geología que tiene este país, la zona del Golfo de México, qué tan efectivo sería ahí la recuperación del petróleo usando el CO2, para que tenga un uso importante. Ya que lo capturaremos, usémoslo de varias formas; una de ellas será la recuperación mejorada del petróleo”, concluye el experto.

FUENTE:
ENTREVISTA al doctor Antonio Diego Marín

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