Nueva versión de estufa Patsari, reduce la cantidad de leña y humo.

En 2006, la estufa mexicana Patsari (un codesarrollo del Laboratorio de Bioenergía del Instituto de Investigaciones en Ecosistemas y Sustentabilidad, IIES, y el Grupo Interdisciplinario de Tecnología Rural Apropiada, GIRA A.C.) ganó el Ashden Awards de Energía Sustentable, premio que confiere la Fundación Ashden, presidida por el príncipe Carlos de Inglaterra. Patsari es una estufa de biomasa con un diseño optimizado que reduce el consumo de leña y la generación de humo en hogares de escasos recursos. Ahora, sus creadores preparan la siguiente versión, que verá la luz en 2019. Su gestación se desarrolla en el Clúster de Biocombustibles Sólidos (CBS) del Centro Mexicano de Innovación en Bioenergía (Cemie-Bio).

“Dentro de los biocombustibles sólidos, tenemos la leña, que es utilizada en México por 25 millones de familias para la cocción de sus alimentos diarios. En el CBS, hemos diseñado estrategias para hacer un uso eficiente de la leña a través de estufas ecológicas. Patsari fue una primera versión y ahora trabajamos en modelos más avanzados”, comenta el doctor Omar Masera Cerutti, co-creador de la estufa Patsari y director del CBS, un clúster inaugurado en noviembre de 2016, que actualmente reúne a 16 instituciones nacionales e internacionales, incluyendo centros de investigación, universidades y empresas.

La estufa permite reducir en un 60% el consumo de leña y disminuye el 95% de la contaminación del aire interior de los hogares, con lo cual se evita el riesgo de contraer enfermedades respiratorias y sufrir quemaduras.

El interior de Patsari está hecho de barro, arena y cemento; su exterior es de ladrillo rojo, aunque existen también versiones portátiles. Cuenta con una cámara que mejora la combustión de la leña y un comal principal (sellado para no permitir el escape del humo) al que se transfiere la mayor parte del calor generado. Tiene también hornillas secundarias con deflectores que mejoran la transferencia de calor de los gases hacia comales más pequeños, en los que se puede precalentar y recalentar la comida.

La estufa permite reducir en un 60% el consumo de leña y disminuye el 95% de la contaminación del aire interior de los hogares, con lo cual se evita el riesgo de contraer enfermedades respiratorias y sufrir quemaduras. A la fecha, se han instalado más de 250 mil Patsaris en la región purépecha de Michoacán, así como en Oaxaca, Chiapas, Guerrero y la Sierra Tarahumara de Chihuahua.

Omar Masera, quien actualmente es investigador titular del IIES de la UNAM, campus Morelia, explica que “los nuevos modelos en los que estamos trabajando serían como una ‘Patsari Turbo’, en la que se buscaría realizar una micro gasificación de la leña para lograr una combustión mucho más limpia y parecida a la del gas LP”. El investigador expone que en el CBS se trabaja en diferentes diseños y con diferentes fabricantes, porque la idea es desarrollar opciones que puedan adaptarse a diferentes modelos de estufas, y que finalmente sean comercializadas por varios de los más de 20 fabricantes de estufas de leña que existen actualmente en el país. Los prototipos se probarán en 2019 y, en algunos de ellos, se experimentará con el uso de pellets y astillas, con lo cual disminuirán aun más las emisiones de gases contaminantes.

“Otra de las metas del CBS es producir tecnología propia con patentes mexicanas que, después, se puedan comercializar con diferentes industrias”, señaló Masera Cerutti, quien es investigador nacional nivel III y fue miembro fundador y primer presidente de la Red Mexicana de Bioenergía y la Red Temática de Bioenergía.

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