Proyecto del Cemie-Eólico usa inteligencia artificial en parques eólicos.

Investigadores del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE) trabajan, desde 2013, en un proyecto basado en inteligencia artificial para predecir las condiciones de viento en los parques eólicos, una aplicación que es de gran utilidad, tanto para los fabricantes de turbinas eólicas como para los operadores de los parques eólicos.

La inteligencia artificial es una tecnología que brinda a las máquinas la posibilidad de aprender, interactuar con humanos y resolver problemas. Aunque el origen de esta tecnología tiene varias décadas, sus usos y aplicaciones se han hecho muy notorios en los últimos años, prácticamente en todos los sectores.

“En los microgrids utilizamos los agentes inteligentes para obtener información y, con ella, ayudar a tomar las mejores decisiones en cuanto a compra-venta de energía en los mercados y la selección de las diferentes fuentes disponibles”

Cuando nació la idea del proyecto del INAOE, hace casi cinco años, el equipo de investigadores se unió al Centro Mexicano de Innovación en Energía Eólica (Cemie-Eólico). El trabajo fue apoyado originalmente por la Organización de los Estados Americanos (OEA) y se diseñó en colaboración con el Instituto Nacional de Electricidad y Energías Limpias (INEEL).

Hoy, el estudio ha avanzado mucho y consta de tres partes. La primera se encarga de predecir cómo será el viento en las próximas 24 horas, lo cual es información vital para los desarrolladores de granjas eólicas, para saber cuánta energía producirán al día siguiente. La segunda parte se compone de algoritmos o agentes inteligentes que ayudan a fijar los precios de venta de la energía que se producirá y la cantidad de energía que se puede vender en los próximos días, así como planear la generación combinando diferentes fuentes de energía, como la eólica, la solar y la de baterías; esto basado en microgrids o pequeñas redes autónomas de generación de energía.

“En los microgrids utilizamos los agentes inteligentes para obtener información y, con ella, ayudar a tomar las mejores decisiones en cuanto a compra-venta de energía en los mercados y la selección de las diferentes fuentes disponibles”, explica, en entrevista, Enrique Sucar, líder técnico del proyecto e investigador del INAOE.
Gracias al uso de agentes inteligentes en microgrids, el trabajo de Sucar y su equipo obtuvo el segundo lugar en el Power TAC, un torneo internacional de agentes inteligentes para mercados energéticos, realizado en Nueva York, en 2016.

Y la tercera parte tiene que ver con mecatrónica. Para ello, se hizo un estudio con objeto de saber cuáles eran las diferentes técnicas de robótica más adecuadas para los parques eólicos. Se observó que una de las tecnologías más viables es el uso de drones para el diagnóstico de las turbinas.

“La inteligencia artificial es una herramienta de gran ayuda para muchas aplicaciones. Ya se encuentra, actualmente, trabajando en dispositivos móviles, en áreas médicas, instituciones financieras y, por supuesto, en el sector energético. La inteligencia artificial nos ayuda a saber qué hacer, porque sus algoritmos permiten analizar grandes cantidades de datos y tomar decisiones en cuestión de minutos”, asegura Enrique Sucar, quien recibió el Premio Nacional de Ciencias 2016 por parte de la Presidencia de la República.

El proyecto está en una última fase y los planes se centran ahora en llevar los experimentos realizados a la práctica. En este 2018, por ejemplo, se probarán los algoritmos de inteligencia artificial en un parque eólico experimental que tiene el INEEL en La Ventosa, Oaxaca.

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