Desarrollan purificador de agua solar para zona afectada por huracanes de 2017.

El año pasado, diversas regiones de Centroamérica y El Caribe quedaron seriamente dañadas por el paso de los huracanes Irma y María, dejando a miles de habitantes sin luz eléctrica ni agua potable. Uno de estos lugares fue la ciudad costera Loíza, en Puerto Rico. Después del desastre, el agua del sitio quedó contaminada y no había electricidad. A finales de octubre de 2017, llegaron a esta localidad investigadores del Laboratorio Lincoln del MIT y el organismo Infinitum Humanitarian Systems (IHS), con el apoyo de la Fundación Roddenberry, para instalar en un edificio un purificador de agua que funciona con luz solar, y ahora bombea aguas municipales contaminadas, las purifica y entrega 850 galones de agua pura al día para el consumo público de Loíza. Hay contenedores de agua de lluvia en la azotea del inmueble, los cuales proporcionan líquido de respaldo si las aguas municipales dejan de fluir. La tecnología se llama Ayuda de Agua y Energía Renovable (WARP, por sus siglas en inglés).

WARP es una nueva versión de un sistema de purificación de agua que el equipo de IHS ha estado instalando en comunidades afectadas por desastres en todo el mundo desde 2013. Pero el sistema original requiere de un generador que usa combustibles fósiles. Al conocer la situación de Puerto Rico y del aparato de IHS, Mabel Ramírez, líder asociada del Active Optical Systems Group del Laboratorio Lincoln del MIT (y quien nació y creció en Puerto Rico), se dio a la tarea de reemplazar el generador.

Para ello, Ramírez contactó a la compañía GeoInnovation, con quien el Laboratorio Lincoln había trabajado en un sistema solar en la frontera sur de Estados Unidos para desarrollar un proyecto de seguridad nacional. Juntos, el personal de GeoInnovation y el equipo de Mabel diseñaron un nuevo sistema de energía solar para el purificador de IHS.

Un equipo en la ciudad costera de Loíza, Puerto Rico, comienza a desplegar el primero de los 16 módulos solares del MIT Lincoln Laboratory e Infinitum Humanitarian Systems (IHS). Foto: Lorenzo Moscia

La tecnología consta de paneles solares flexibles hechos de celdas solares de cobre, indio y diselenuro de galio (CIDG). Este tipo de paneles son impermeables, delgados y extremadamente duraderos. Tienen un buen desempeño al amanecer y al atardecer, y ofrecen una salida de alta potencia cuando están en la sombra. Los investigadores aseguran que seguirán funcionando, incluso si son penetrados por una rama de árbol durante un huracán.

La matriz de los paneles se alimenta de un inversor, el dispositivo que convierte la corriente directa en corriente alterna para accionar el sistema. Este inversor puede conectarse a la red eléctrica local, pero también tiene una función única de Suministro de Energía Segura (SPS, por sus siglas en inglés) que permite que funcione sin conexión a la red y sin baterías. Con sólo presionar un botón, la función SPS proporciona hasta 1,500 Watts de potencia cuando no hay sol.

El equipo se instaló en el edificio de Boys and Girls Club, una organización sin fines de lucro que opera en varios países latinos y que cuenta con programas y servicios extracurriculares para niñas y niños de entre 6 y 18 años de edad. El siguiente paso es instalar la tecnología en otra sucursal de la organización en Las Margaritas, un proyecto de viviendas para personas de bajos ingresos en San Juan. Tanto el Laboratorio Lincoln como IHS seguirán trabajando con el fin de mejorar el sistema para que pueda atender a 4,000 personas por día. Por lo pronto, IHS y la Fundación Roddenberry están recaudando fondos para implementar el sistema WARP en los 12 Boys and Girls Clubs restantes en Puerto Rico.

Fuente: http://news.mit.edu/

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