POR:Hugo Arce Barrueta
ESolenergy Technologies diseña una nanogrid o micro planta de gestión de energía para viviendas.

Un grupo de ingenieros mexicanos que ya tenían una amplia trayectoria en el campo de la energía en el país diseñó una pequeña planta de gestión de energía que utiliza la luz solar para proporcionar la electricidad que un hogar necesita, bajo el concepto off grid, o fuera de la red, para ser independiente en cuanto al suministro eléctrico.

El aparato está conformado por un controlador de carga, un switch de transferencia, un programador, un inversor y un banco de baterías de litio, todo en una sola caja llamada nanogrid o micro planta de gestión de energía. En una primera etapa del proyecto, se pensó que su uso sería adecuado para viviendas marginadas; sin embargo, la idea ha crecido y ahora puede colocarse en cualquier tipo de casa (o grupo de casas) que quiera independizarse de la red pública. La unidad puede instalarse en la cochera o en el cuarto de lavado.

“Una red eléctrica tiene cuatro características: generación, transformación, distribución y consumo. Es posible llevar esta red a una escala muy pequeña en nuestros hogares, que sería [propiamente] una nanogrid”, explica David Silva, cofundador de ESolenergy Technologies, la empresa detrás de esta innovación.

El sistema completo incluye paneles solares que se colocan en el techo de la residencia, los cuales envían la energía generada por el Sol a la nanogrid (diseñada para operar en corriente directa) y ésta la almacena en las baterías de litio, racks de 2 kW/hora cada uno y pueden escalarse hasta 10 kW/hora. Con esta energía es posible alimentar durante la noche lámparas, aparatos electrónicos y electrodomésticos. De acuerdo con ESolenergy, el consumo promedio de una casa es de entre 4 y 6 kW/hora por día, por lo que un rack de 4 a 6 módulos de baterías de esa empresa es suficiente para los requerimientos de un hogar.

Después, el equipo liderado por Silva, descubrió que el producto puede funcionar para otros servicios, como el sistema de riego de jardines, iluminación exterior y bombeo de agua. Si la nanogrid está en un fraccionamiento residencial, puede compartirse con los vecinos y contar con el concepto de energía compartida: cuando haya picos de sobreproducción, puede ser aprovechada por otros usuarios, con lo cual los gastos pueden dividirse y no es necesario invertir en más bancos de baterías.

Por ahora, esta micro red eléctrica tiene un costo de 2,500 dólares y cada banco de baterías de 2 kW/hora tiene también un costo de 2,500 dólares, y puede escalarse. El diseño del producto se seguirá perfeccionando para que los precios disminuyan en un futuro (el costo se eleva debido al almacenamiento de energía). La instalación del equipo es sencilla y puede realizarse en unas cuantas horas. Una residencia podría obtener un retorno de inversión en aproximadamente ocho años, pero la idea es comercializar el aparato, en 2018, a empresas desarrolladas de viviendas que puedan interconectar varias casas.

“Una red eléctrica tiene cuatro características: generación, transformación, distribución y consumo. Es posible llevar esta red a una escala muy pequeña en nuestros hogares, que sería [propiamente] una nanogrid”

La empresa y los creadores

David Silva

David Silva, originario de Guadalajara, Jalisco, ya había trabajado anteriormente, junto con un grupo de ingenieros, para la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en el diseño de medidores de energía a gran escala y mesas de calibración. Después, junto con otros tres ingenieros, se dio a la tarea de diseñar un nuevo producto basado en el aprendizaje logrado. Fue así como nació ESolenergy Technologies, en 2016.

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A comienzos de 2017, se incluyó a un nuevo socio y durante el año se terminaron las pruebas para crear las primeras versiones del producto para su introducción a nivel comercial. Trabajaron con Axtel para dotar a sus radio-bases con sistemas de respaldo de energía.

“Actualmente, estamos trabajando, en fase de pruebas, en un fraccionamiento que se está construyendo entre Tulum y Cobá, muy cerca de Cancún, en donde instalamos nuestra nanogrid en casas. Además, tenemos otro proyecto en Durango, en un fraccionamiento que se está construyendo en una montaña”, comenta el cofundador de ESolenergy Technologies, quien es ingeniero en Electrónica y Comunicaciones por la Universidad de Guadalajara, y que también estudió Alta Dirección de Empresas, en el IPADE.

Agrega que ya comienzan a generar ingresos por sus ventas, pero están en la búsqueda de financiamiento e inversionistas. Recientemente, participaron en el Cleantech Challenge 2017, concurso que premia proyectos de energías limpias, quedando entre los 10 primeros lugares.

Los planes

“Nuestro reto mayor es consolidarnos, y el proyecto de Durango puede ser una gran oportunidad, pues serán en total 100 hectáreas de construcción, en donde no sólo habrá viviendas, también hoteles, y podríamos ser los instaladores exclusivos de esta tecnología”, señala Silva.

Añade que también están en pláticas con una empresa que fabricará autos para sustituir moto-taxis, en los que se instalarán las baterías de litio de ESolenergy. Por otro lado, planean hacer alianzas fuera de México con empresas que compartan la misma visión. El nanogrid de la empresa cuenta con una patente por el sistema y hay otra pendiente por el concepto de energía compartida de corriente directa.

“Mi casa en Guadalajara ya tiene cuatro años funcionando off grid; por las noches se prenden las luces de manera automática. Tengo un sistema de riego en mi jardín y, aunque yo esté fuera de casa, hago un monitoreo desde mi celular o computadora para ver cómo están las cosas. Nuestro sistema ayuda a que los hogares sean inteligentes”, asegura Silva.

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