The Wave Energy Converter instala, en las costas de Japón, turbinas capaces de resistir un tifón.

Si uno camina a las orillas de las playas de Japón, encontrará muchos tetrápodos, que son estructuras de hormigón con forma de pirámide que a menudo se colocan a lo largo de la costa para debilitar la fuerza de las olas y proteger las playas de la erosión. Los rompeolas, por su parte, son muros construidos frente a las playas con el mismo propósito. Al observar estas estructuras, el profesor Tsumoru Shintake, de la Universidad de Graduados del Instituto de Ciencia y Tecnología de Okinawa (OIST, por sus siglas en inglés), tuvo una gran idea.

En el año 2012, él trabajaba, junto con personal de la Unidad de Microscopía de Onda Cuántica del OIST, en el proyecto “Caballo de mar”, para aprovechar la energía de la corriente oceánica de Kuroshio, la cual fluye desde la costa este de Taiwán hasta el sur de Japón. Utilizaban turbinas sumergidas, ancladas al lecho marino, para convertir la energía cinética de las corrientes naturales en electricidad, para luego enviarla por cables hacia la tierra.

“Las cuchillas giran a una velocidad cuidadosamente calculada que permite a las criaturas atrapadas escapar de ellas”.

Entonces Shintake pensó en agregar turbinas a esos tetrápodos. De esa manera, tendrían un doble beneficio: proteger las playas y generar energía limpia. Fue así como, en 2013, los investigadores del OIST lanzaron el proyecto The Wave Energy Converter (WEC), en el que colocaron turbinas en lugares clave en los tetrápodos o entre los arrecifes de coral.

Foto: Okinawa Institute of Science and Technology Graduate University (OIST), Quantum Wave Microscopy Unit

El diseño y los materiales de las cuchillas están inspirados en las aletas de los delfines. Son flexibles y, por lo tanto, pueden liberar el estrés, en lugar de permanecer rígidas y correr el riesgo de romperse. Éstas pueden resistir fuertes vientos e incluso duras condiciones climáticas extremas, como un tifón. La estructura de soporte también es flexible, así que puede doblarse. Los científicos aseguran que las turbinas están diseñadas para proteger a la vida marina circundante: “Las cuchillas giran a una velocidad cuidadosamente calculada que permite a las criaturas atrapadas escapar de ellas”.

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El profesor del OIST comenta que 30% de las costas de Japón están cubiertas de tetrápodos y rompeolas y que usar sólo el 1% de la costa de Japón puede generar aproximadamente 10 GW de energía, lo que equivale a 10 plantas de energía nuclear.

Ahora, los investigadores se preparan para instalar unas turbinas de mediana escala, de 35 centímetros de diámetro, para su primer experimento comercial. Las turbinas alimentarán unas luces LED para una primera demostración.

No es la primera vez que los científicos se inspiran en la naturaleza para crear tecnologías sustentables. Proyecto FSE dio cuenta, en febrero de 2017, de la biomimética, la ciencia que estudia la naturaleza como fuente de inspiración de nuevas tecnologías, y mencionamos, como ejemplos, una turbina eólica que utiliza aspas parecidas a las alas de un colibrí; un árbol de metal con hojas de plástico que giran para producir 3.1 kW, aun con un viento muy ligero; y una turbina eólica cuyas aspas tienen la forma de las aletas de las ballenas jorobadas.

Fuente:
https://www.eurekalert.org/
Fuente PFSE:
http://proyectofse.mx/
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