POR:Mónica Flores|FOTO:Dante Castillo
Entrevista con el doctor en Ciencias Diego Arjona. El director general del INEEL comparte cómo empezó su carrera en energías renovables.

Desde muy joven, cuando muy pocos se dedicaban a ellas, un estudiante de Ingeniería de la UNAM estaba seguro de que las energías renovables serían el futuro. Él quería prepararse en ello y se abrió las puertas académicas para hacerlo. Hoy, aquel alumno visionario es el director general del Instituto Nacional de Electricidad y Energías Limpias (INEEL), doctor en Ciencias, Diego Arjona.

El doctor Arjona se sintió llamado por las energías renovables cuando era estudiante de la licenciatura de Ingeniería Mecánico Electricista, en la Facultad de Ingeniería de la UNAM, de la que se graduó en 1992 con mención honorífica. “Desde que estaba en la carrera, estudié el módulo de Energía. En ese momento, México estaba completamente, sobre todo en el sector eléctrico, llevado por el uso de combustibles fósiles y, por supuesto, lo que destacaba como energías renovables era la energía hidráulica. Había una lógica muy distinta en cómo se discutía el tema”, recuerda Diego Arjona. “Cuando fui a pedir la beca de posgrado de la Fundación Fulbright y la Beca García Robles, fui entrevistado, y les pareció sorprendente que quisiera estudiar energías renovables. Era muy inusual entonces que alguien estuviera pidiendo específicamente un programa en esas materias y que tratara de discutir que en ellas se encontraba el futuro. [El proceso que le siguió] fue muy interesante, porque aprobaron la beca [y] me permitieron que continuara con mis estudios de posgrado. Pero fue todo un tema, además, encontrar escuelas que tuvieran ese enfoque”.

El futuro, en materia de energía, contiene los siguientes dos escenarios: “Por un lado, captura, uso y almacenamiento de carbono, junto con energías solares. Por otro lado, aumento de energías renovables y desarrollo de sistemas de almacenamiento”.

Maestría, doctorado y posdoctorado

Arjona recibió el grado de maestro en Ciencias a los 24 y, a los 26, el de doctor en Ciencias, ambos por la Universidad George Washington, en Washington DC. El campo de estudio de la maestría y el doctorado fue Potencia, Transmisión y Conversión de Energía. “Mi tesis de maestría trató sobre cambios de topología en la red, cómo hacer una red automática para cambios de topología que permitiera cambios de flujos en la red. Desde entonces, yo trabajaba en esa lógica”, comenta. “La Universidad George Washington, en Estados Unidos, tenía un enfoque en conversión de energía y un enfoque muy importante en conversión de energía renovable. En ese momento, todavía en Estados Unidos había una fuerte discusión sobre las ventajas y desventajas de la energía renovable y sobre si iba a tener una capacidad económica lo suficientemente relevante como para tener influencia sobre la sociedad. Fueron estudios muy interesantes”. Su tesis doctoral “se trató de cómo analizar esto de manera automática. Cómo utilizar una red neuronal en conjunto con un algoritmo genético. La lógica de este rápido control era, justamente, ver cómo podemos adaptar cambios rápidos en la red: como el hecho de que deje de soplar el viento o vuelva a soplar el viento o si se fuera la luz del día o volviera la luz del día. En ese momento, nos dimos cuenta de que el sistema debía convertirse en una red inteligente”.

Después del doctorado en Ciencias, nuestro entrevistado hizo una estancia de investigación posdoctoral en el International Institute for Applied Systems Analysis (IIASA), en Viena, Austria, abordando los temas: Estrategias energéticas compatibles con el medio ambiente y Análisis de sistemas de dinámicas tecnológicas y económicas. El doctor Arjona recuerda cómo surgió en él la fascinación por las energías renovables: “Tuve muy buenos maestros. Mi padre era ingeniero electricista. Tenía muchos amigos. Cuando yo era chico, me fascinó uno en particular: José Luis Hernández Galán, autor de La energía de la Tierra [CECSA, México, 1985]. Era ingeniero de la Comisión Federal de Electricidad [CFE]. No es que haya hablado mucho con él, pero me explicó todo sobre la importancia de la geotermia y sobre los trabajos que estaban tratando de hacer en la CFE para incorporar energía eólica”.

El futuro

Para el doctor Arjona, el proceso de descarbonización, que empezó en los años 90, continuará consolidándose. “Creo que una cosa que vamos a ver en el futuro cercano son las nuevas tecnologías que van a llevarnos a la implementación de equipos que no utilicen chimeneas. Creo que vamos a utilizar energías [que necesiten] cada vez menos carbón y que aprenderemos a usarlo mejor. También aprenderemos a capturarlo y a encontrar usos para el mismo, de modo que podamos tener un sistema mucho más eficiente”. Desde su perspectiva, el futuro, en materia de energía, contiene los siguientes dos escenarios: “Por un lado, captura, uso y almacenamiento de carbono, junto con energías solares. Por otro lado, aumento de energías renovables y desarrollo de sistemas de almacenamiento”. Y, en ese sentido, resalta que las energías renovables y los proyectos vinculados a ellas estén cobrando mucha relevancia para la economía del país.

Líneas de acción del INEEL

Como director del INEEL, explica que ese instituto divide sus acciones en tres direcciones: la primera línea está enfocada en la electricidad, “que implica mercados, equipos eléctricos, materiales para equipos eléctricos y, por supuesto, redes eléctricas”. La segunda línea aborda todos los temas vinculados a la conversión de energía. “El instituto está trabajando, por supuesto, en turbomaquinaria, en los sistemas civiles, toda la ingeniería que se requiere para la energía hidráulica o hidroeléctrica y todo lo que se refiere a energía eólica o energía solar. También tenemos un laboratorio de geotermia, en el cual estamos haciendo muchas cosas”. La tercera línea se concentra en tecnologías habilitadoras. “Se refiere a todas las cosas que se tienen que hacer para mejorar los sistemas de electricidad y de energías limpias. Y ahí, desde luego, viene el tema de manejo de datos, sistemas de cómputo, de comunicación, la captura de información, sistemas de entrenamiento… Mientras más entrenamos a la gente de la Comisión Federal y de Pemex para operar en materia de sistemas eléctricos, más eficientes son estas empresas. Y es un tema que tenemos que llevar hacia todas las empresas del país”, comenta Diego Arjona.

Con una trayectoria profesional que se puso en marcha con la convicción de que las energías renovables serían el futuro de la energía, el doctor Arjona confiesa que una de las cosas que más le entusiasman de su trabajo es “abrir puertas que estaban cerradas; buscar cosas que son deseables pero que, aparentemente, no se pueden hacer… y buscar la forma de hacerlas”, concluye.

No Hay Más Artículos