Conoce qué aspectos de una ciudad pueden solucionarse con baterías virtuales.

Los científicos del MIT elaboraron por primera vez un modelo muy simple de una red con cargas flexibles, donde las cargas eran del mismo tamaño y entraron en línea en intervalos regulares (el equivalente a los coches eléctricos conectados). Este modelo demostró la compensación entre la capacidad de la batería virtual y sus tasas de carga y descarga. Ahora, están desarrollando modelos más realistas, en los cuales el tamaño y los tiempos de las cargas varía. Son los primeros pasos para hacer realidad las baterías virtuales.

¿Qué aspectos pueden solucionar las baterías virtuales en una ciudad inteligente? Aquí te presentamos los cinco principales:

  1. Ahorro en costos. Los productores e inversionistas evitarían contar con sistemas de energía de respaldo físicos, que ocupan espacio, requieren mantenimiento y algunos de ellos consumen combustibles fósiles.
  1. Menores emisiones contaminantes. Al eliminar los sistemas de respaldo físicos, se eliminan las emisiones contaminantes que éstos pueden causar, como la quema de carbón y diésel que necesitan algunos generadores de reserva.
  1. Distribución y gestión más inteligentes. Los algoritmos de una batería virtual harían uso de la inteligencia artificial para conocer en tiempo real las necesidades de los consumidores: El software de control “sabría” en qué momentos determinados clientes o determinadas zonas de una ciudad necesitan mayor o menor cantidad de energía.
  1. Suministro en todos los niveles. La energía acumulada en una batería virtual puede alimentar, en tiempo real, desde iluminación y aparatos eléctricos en un hogar o una oficina, hasta zonas industriales, alumbrado público y dispositivos de servicio público, como semáforos y cámaras de vigilancia.
  1. Predicción del futuro. La información que se genera todos los días a través de los electrodomésticos de hogares y oficinas, así como de los vehículos eléctricos, sería gestionada por los algoritmos de las baterías virtuales, los cuales son capaces de predecir los tiempos de mayor o menor oferta y demanda de energía. Incluso en situaciones imprevistas (como huracanes, terremotos e incendios, entre otros), los datos de los dispositivos electrónicos servirían para predecir la demanda que habría en las siguientes horas, días o semanas. Esta información sería muy útil para los productores de energía y los inversionistas con el fin de tomar las mejores decisiones en tiempo real.
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Fuente: http://news.mit.edu/
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