Presente y futuro de las tecnologías de calefacción y aire acondicionado activados por energías renovables.

¿Por qué es importante desarrollar tecnologías de calefacción y enfriamiento que funcionen a partir de energías renovables? El doctor Roberto Best y Brown, investigador del Instituto de Energías Renovables (IER) de la UNAM responde: “El calor para consumo final, en 2016, representó más de la mitad del consumo mundial total de energía. No sólo hablo de calefacción para hogares y oficinas, también del calentamiento de agua, para procesos industriales y para cocinar. Así que el calor es uno de los principales usos de la energía en el mundo”.

En el caso de la refrigeración, el investigador explicó que, aunque sólo representa el 2% de la energía total mundial, el uso de aire acondicionado está aumentando rápidamente, sobre todo en países del sur de Asia y en América Latina, donde los estándares de vida están al alza. “Se estima que, para el año 2050, unos 1,600 millones de hogares en el mundo instalarán aire acondicionado gracias a que hay un aumento en su nivel de vida. Se trata de una oportunidad para que esos sistemas funcionen con energías renovables”.

Expuso que, en el sector del calor, a nivel global, 25% proviene de fuentes limpias, de las cuales la biomasa representa casi 90%; la solar térmica, 8%, y la geotérmica, 2%, por lo que estas tres tecnologías son esenciales.

“En este momento, tenemos cerca de 456 GWh de energía térmica solar para calefacción y, si vemos el panorama completo de calor por energía solar, es la misma cantidad de energía producida por la fuente eólica; así que esto nos da una idea de lo importante que [es] esa cantidad. La biomasa para generar calor está aumentando, sobre todo en Asia y América Latina por el uso del biogás. Y la energía geotérmica puede proporcionar un flujo constante de calor a temperaturas que pueden llegar hasta los 400 grados [Celsius] para aplicaciones eléctricas, y hasta 50 grados para hogares, invernaderos, etcétera”, señaló el doctor Roberto Best y Brown.

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Además, dijo el investigador del IER, una gran opción tecnológica que existe hoy en día es usar el calor en modo reverso, que consiste en bombas impulsadas por renovables que producen calor y frío; en invierno se usan para calefacción y, en verano, para enfriamiento.

“En este momento, tenemos cerca de 456 GWh de energía térmica solar para calefacción y, si vemos el panorama completo de calor por energía solar, es la misma cantidad de energía producida por la fuente eólica.

Comentó que, este año, en México se creó un nuevo programa para el uso de calefacción por energía solar en hoteles de la península de Yucatán. También dio a conocer que el IER y el Tecnológico Nacional de México (TecNM), a través del Instituto Tecnológico de Culiacán (ITC), trabajan en conjunto, en este 2017, en el proyecto “Desarrollo de sistemas de aire acondicionado solar para zonas costeras de México”.

Por ahora, se ha instalado en el ITC un sistema de aire acondicionado solar creado por investigadores del IER, que consiste en un campo de colectores solares que suministran energía térmica a una máquina de absorción encargada de producir frío, la cual funciona con una mezcla de amoniaco y nitrato de litio. El prototipo (único en México) tiene una capacidad aproximada de dos toneladas de refrigeración, pero puede escalarse fácilmente a mayores capacidades.

“Para impulsar estos proyectos y generar nuevos, es necesario que los hacedores de políticas desarrollen esquemas de apoyo y que, tanto investigadores como empresas, construyan sistemas competitivos para crear confianza en los consumidores”, indicó el investigador del IER.

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