El director ejecutivo de la IEA señaló tres ejes rectores para afrontar los retos en materia de energía

El director ejecutivo de la International Energy Agency (IEA), el doctor Fatih Birol, estuvo de visita en nuestro país para participar en los Diálogos Estratégicos sobre el Futuro de la Energía, México 2017 (Demex), realizado en septiembre de este año en la Ciudad de México.

Expuso que Norteamérica (Canadá, Estados Unidos y México) es una región que está entrando en una nueva era de prosperidad energética, ya que cada año ha incrementado su producción en petróleo, gas y energías renovables. Sin embargo, señaló tres grandes retos a vencer en estos tres países y el resto del mundo, que no deben ignorarse.

El primero de ellos es que, actualmente, existen 1,200 millones de personas en el planeta que no tienen acceso a la electricidad, especialmente en África, India y algunas naciones emergentes. Otro reto es que hay 2,700 millones de personas en el mundo que carecen de acceso a una cocina limpia, es decir, que cocinan con madera, desechos agrícolas o combustibles contaminantes.

“El cambio climático, sin duda, es un problema, pero hay otro muy grave en el mundo, que es la contaminación local, que se da, sobre todo, en los países industrializados y emergentes. Por eso, el tercer reto a vencer es el de la muerte, cada año, de 6.5 millones de personas, debido a la contaminación local causada principalmente por la quema de combustibles fósiles”, afirmó el doctor Fatih Birol.

El director de la IEA indicó que, para vencer esos problemas, es necesario realizar acciones como la reforma energética, instaurada en México desde hace cuatro años, a la cual él prefiere llamar “revolución energética”, ya que genera los cambios y las condiciones necesarias para una transición que nos llevará a producir energía de fuentes limpias y a implementar estrategias de eficiencia energética en todos los sectores de la sociedad.

Finalmente, es necesario que cada país saque el mejor provecho del potencial que tiene. México tiene luz de sol y biomasa, Canadá y Brasil tienen potencial en hidroeléctricas…

Uno de tantos ejes que rigen a una revolución energética es el cambio de vehículos con combustibles fósiles a máquinas eléctricas. De acuerdo con la IEA, en 2016 se llegó a una cifra de 2 millones de autos eléctricos vendidos en el mundo por primera vez, lo cual es una buena noticia para ese organismo, ya que los vehículos eléctricos no generan emisiones de CO2.

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Otro eje importante es la inversión en investigación y desarrollo para las energías limpias, tanto de parte del gobierno como de las empresas, ya que, según la IEA, las energías renovables y la eficiencia energética son pilares clave en la solución de los retos antes mencionados.

Y un eje más es la implementación de las Contribuciones Nacionalmente Determinadas (NDC por sus siglas en inglés), iniciativa instaurada por la ONU, que consiste en la presentación pública de las políticas y acciones climáticas a las que cada nación se compromete para reducir las emisiones de CO2 y realizar planes para la descarbonización, uso de energías renovables, mejoras en la eficiencia energética y mejoras en la gestión de la tierra, la planificación urbana y el transporte.

“Finalmente, es necesario que cada país saque el mejor provecho del potencial que tiene. México tiene luz de sol y biomasa, Canadá y Brasil tienen potencial en hidroeléctricas… Es decir, cada nación debe explotar el potencial que tiene para mejorar la eficiencia energética y así cumplir con las metas, propuestas en el Acuerdo de París, de no rebasar los 2 grados Celsius para el año 2030”, dijo el director de la International Energy Agency.

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