El proyecto “Mapas de gradiente geotérmico y flujo de calor para la República Mexicana” será de gran ayuda para los inversionistas, porque sabrán qué zonas del país tienen probabilidades de contener recursos geotérmicos.

Conocer a detalle todas las zonas de la República Mexicana con posibilidades de explotación geotérmica es vital para el incremento de inversiones y para el desarrollo de nuevas tecnologías en el campo de la energía geotérmica. Éstos son algunos de los objetivos que tiene el proyecto “Mapas de gradiente geotérmico y flujo de calor para la República Mexicana”, que está siendo desarrollado por el Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

“Este proyecto consiste en hacer mediciones sobre cómo varía la temperatura [según la] la profundidad [del subsuelo] para poder hacer una evaluación del transporte de calor en toda la República Mexicana y, al final del estudio, presentar un mapa en el que podamos decir con certeza cuál es la temperatura a profundidad en todo el país”, explica la doctora Rosa María Prol Ledesma, investigadora titular y responsable técnico del proyecto del Instituto de Geofísica de la UNAM.

Cuando ella y su equipo iniciaron el proyecto, había poco más de 300 datos sobre todo el territorio nacional y, ahora que están por concluir la quinta etapa, se cuentan con más de 3,000 datos, es decir, el trabajo del Instituto de Geofísica ha incrementado más de 10 veces la cantidad de información que hay sobre el transporte de calor en la corteza de México.

El mapa tendrá diversos beneficios. Además de su valor académico, será de gran ayuda para los inversionistas, porque sabrán qué zonas del país tienen probabilidades de contener recursos geotérmicos. Actualmente, existen cuatro lugares que ya producen energía geotérmica: Cerro Prieto y Tres Vírgenes, ambos en la península de Baja California; Los Azufres, en Michoacán; y Los Humeros, en los límites entre Puebla y Veracruz.

Sin embargo, la doctora Rosa María Prol asegura que existen muchos más sitios con posibilidades de explotación geotérmica en el país: “Nos hemos encontrado con algunas sorpresas; por ejemplo, en las regiones del noreste y el centro hay muchos lugares que antes no se habían contemplado y ahora sabemos que tienen diversas anomalías de alta temperatura que deberían explorarse más a detalle”.

Ése es precisamente otro de los objetivos del estudio: incentivar el desarrollo de zonas nuevas, además de las cuatro ya existentes. Por otro lado, al invertir en nuevas zonas, se impulsará el desarrollo de nuevas tecnologías en el campo geotérmico.

Uno de los productos derivados del proyecto será la información sobre la temperatura a 1,000 y 2,000 metros de profundidad, que expondrá qué zonas tienen temperatura de 200 grados Celsius a 1,000 metros en el subsuelo, lo cual es un dato importante. “En algunos países, [los investigadores] están felices de encontrar 120 grados a 6,000 metros de profundidad, y en Mexico más del 60% del territorio tiene temperaturas superiores a los 100 grados a sólo 1,000 metros de profundidad. Contamos con un paraíso de la geotermia, pero es importante realizar más estudios y [desarrollar] más tecnología para explotarla”, comenta la investigadora de la UNAM.

El proyecto “Mapas de gradiente geotérmico y flujo de calor para la República Mexicana” finalizará a finales del año 2018, pero sus autores continuarán investigando y alimentando el mapa para que se mantenga actualizado. Por lo pronto, las mejores regiones con posibilidad de explotarse son la península de Baja California y la zona del eje volcánico: Michoacán, Jalisco, Guanajuato, Estado de México, Hidalgo y Puebla.

Mapa del flujo de calor en la República Mexicana

Este es un gráfico preliminar del proyecto “Mapas de gradiente geotérmico y flujo de calor para la República Mexicana”, elaborado por el Instituto de Geofísica de la UNAM

*mW/m2: miliWatts por metro cuadrado (los flujos de calor se miden por unidad de área)
 *Los puntos blancos sobre el mapa son zonas de manifestaciones geotermales que fueron muestreadas para medir su concentración de sílice y así poder calcular el flujo de calor y hacer la interpolación para generar el mapa.

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