En 2016, investigadores de la Universidad de las Américas Puebla desarrollaron un recubrimiento que tiene la capacidad de degradar los gases de efecto invernadero y otros contaminantes y crearon City Lungs.

Uno de los problemas que enfrentan las grandes ciudades es su alto nivel de contaminación ambiental, proveniente de los gases de efecto invernadero, como sulfóxidos, nitróxidos, ozono, monóxido de carbono y CO2.

La solución

En 2016, un grupo de recién egresados de la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP) desarrolló una especie de pintura para exteriores que tiene la capacidad de degradar los gases de efecto invernadero y otros compuestos orgánicos volátiles, tales como sulfóxidos, nitróxidos, ozono, monóxido de carbono y CO2.

“Gracias a la nanoestructuración de ciertos materiales, fue posible desarrollar un recubrimiento para distintos tipos de superficies, cuya interacción con la luz solar permite diversas reacciones físico-químicas que provocan la absorción y la degradación de los gases de efecto invernadero y otros compuestos orgánicos volátiles”, explica Sabás Sánchez Tellechea, líder del proyecto que participó, bajo el nombre de City Lungs, en el concurso Cleantech Challenge México 2016.

El recubrimiento puede ser utilizado en distintos tipos de superficies; sin embargo, por ahora, se trabaja en una fórmula para usarse en exteriores de inmuebles, como casas y edificios construidos en grandes ciudades.

El emprendedor comenta que están realizando algunas pruebas para saber, por ejemplo, cuántas toneladas de CO2 degradaría un edificio común en la Ciudad de México con esta pintura. “A nosotros nos consta que nuestro material degrada los gases de efecto invernadero y otros compuestos que surgen de la quema de combustibles fósiles, tanto en teoría como en pruebas de laboratorio, pero aún no tenemos la métrica”, dice el líder de City Lungs.

El creador, la empresa y los planes

Sabás Sánchez Tellechea. Foto: luisartphotography.com

Sabás Sánchez Tellechea tiene una licenciatura en Nanotecnología e Ingeniería Molecular por la UDLAP, es originario de Hermosillo (Sonora), tiene 24 años de edad y actualmente da clases a los miembros de la organización Jóvenes Transformadores.

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La idea de City Lungs nació en 2015 (año en que Sabás se graduó) y tomó forma en 2016, para presentarlo en el concurso Cleantech Challenge, en el cual quedó dentro de los 40 semifinalistas.

“Hoy no queremos que City Lungs se quede sólo en la idea original; queremos hacer una empresa con la capacidad de resolver problemas nacionales y mundiales, de crear innovaciones mediante el trabajo de científicos para promover cambios en compañías e industrias”, expone Sabás Sánchez, quien participó con un proyecto de nanotecnología, en 2014, en el concurso internacional iGEM (International Genetically Engineered Machine), que nació en el Massachusetts Institute of Technology (MIT).

Agrega que su intención es llegar a ser una consultora de transferencia de tecnología que tenga la habilidad de dar soluciones a diversos problemas, como el de la contaminación ambiental en una ciudad o un país.

Por ahora, City Lungs se asoció, este año, con Pintumex (empresa de pinturas) y con Carbomex (firma desarrolladora de materia prima nanoestructurada) para producir un recubrimiento para inmuebles que degrada los gases de efecto invernadero y comercializarlo primeramente en la Ciudad de México. El producto podría estar listo a finales de este año.

El equipo de Sabás tiene otros dos integrantes: Luis Huerta Hernández, licenciado en Nanotecnología e Ingeniería Molecular por la UDLAP; y Alberto Sánchez Franco, ingeniero civil con una especialidad en Desarrollo Sustentable por la Universidad de Sonora.

Sánchez Tellechea también ha participado en el BioMOD, concurso de diseño molecular organizado por el Wyss Institute de la Universidad de Harvard, y también en el programa Verano Internacional para Jóvenes Emprendedores en Silicon Valley.

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