Sustentabilidad en la cadena de valor de los hidrocarburos

POR:Mónica Flores|ILUSTRACIÓN:Oldemar
Es la industria más importante para la producción de la energía mundial y, por ello, su responsabilidad con el planeta es también de vital importancia.

Según la Agencia Internacional de Energía (IEA, por sus siglas en inglés), en 2017 se reducirá la demanda mundial de productos petroleros, pero luego aumentará en los siguientes cinco años, “pasando el umbral simbólico de 100 millones de barriles por día en 2019 y alcanzando los 104 millones de barriles por día en 2022. Los países en desarrollo representan todo el crecimiento y Asia domina, con alrededor de siete de cada 10 barriles consumidos a nivel mundial. El crecimiento de la demanda de petróleo de la India superará a China para entonces”.

La industria de los hidrocarburos es crucial para la energía del mundo, pero también es una fuente importante en emisiones contaminantes. Según la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, “es la mayor fuente industrial en emisiones de compuestos orgánicos volátiles, un grupo de productos químicos que contribuyen a la formación de ozono a nivel del suelo [smog]”. También produce emisiones de metano y de otros tóxicos con efectos graves para la salud.

En México, según el Inegi, cerca del 88% de la energía primaria que se consume proviene del petróleo. Es la principal fuente de insumos para generar energía eléctrica y permite la producción de combustibles para los sectores de transporte e industrial. El petróleo es la materia prima de una gran cantidad de productos presentes en la vida cotidiana, desde asfalto, telas e industria petroquímica (que incluye desde medicinas, equipo médico, productos cosméticos y de higiene), hasta diversos objetos de plástico, como las letras del teclado con el que se escriben estas líneas. Pemex produce diariamente cerca de 2.26 millones de barriles de petróleo y más de 6 mil millones de pies cúbicos de gas natural.

Cadena de valor

La cadena de valor de los hidrocarburos tiene muchos pasos en los que la tecnología y la planeación pueden ayudar a volverla más sustentable. En el documento Prospectiva de talento del sector energía, volumen 1: “Análisis de las cadenas de valor del subsector hidrocarburos”, se define la cadena de valor de los hidrocarburos como “la colección de segmentos, procesos y subprocesos que describen las operaciones upstream, midstream y downstream a través del ciclo de vida del petróleo y gas. En México, la cadena de valor de los hidrocarburos ha ido evolucionando desde el comienzo del sector […] hasta la fecha y seguirá evolucionando con el paso del tiempo, en particular, con las implicaciones de la Reforma Energética. A medida que el sector de hidrocarburos se expande hacia nuevas áreas de oportunidad, la cadena de valor crece en tamaño y madurez con más procesos y subprocesos en los tres segmentos”.

Upstream, midstream y downstream

El upstream es el segmento en el que se llevan a cabo la exploración y la evaluación: desde contratos para pruebas y perforación, encuestas y otros sondeos, hasta estudios geológicos y geofísicos, y se obtiene el valor financiero estimado. También en este segmento se realiza la perforación y terminación. Por último, se realiza la producción del pozo: se administra la producción diaria, se monitorea y optimiza el rendimiento del embalse, se da mantenimiento al pozo y al equipo, se hace gestión de almacenamiento, gestión del agua y manejo de residuos, así como el plan de abandono. Este segmento abarca los dos tipos de depósito posibles: tierra y mar.

El midstream comprende desde el marketing y la comercialización al mayoreo de aceite sin refinar y gas, hasta el transporte y almacenamiento, así como el procesamiento del gas natural que permita su transportación. Por último, el downstream es el segmento de refinación (en el caso del petróleo) y de distribución y venta al por menor de petróleo refinado y gas natural.

¿Qué tanto se puede impactar al ambiente tomando medidas de sustentabilidad en distintos puntos de la cadena de valor de hidrocarburos?

Según el Inventario nacional de emisiones de gases de efecto invernadero 1990-2010, el 67.3% de la emisión de gases efecto invernadero (GEI) en México proviene del rubro Energía. Estas emisiones registraron un aumento del 56.5% con respecto al año base (1990). Para bajar esas cifras, la sustentabilidad y las estrategias ambientales han cobrado mayor importancia. “Durante 2015, el desempeño ambiental de Petróleos Mexicanos mostró resultados favorables en dos aspectos fundamentales: emisiones a la atmósfera y uso de agua cruda. En estos ámbitos, logramos reducir un 6.3% de las emisiones de GEI liberados a la atmósfera y redujimos el uso de agua cruda en 1.2% respecto a los niveles observados en 2014”, afirma Pemex en su Informe de sustentabilidad 2015. Esa reducción del 6.3% equivale a 40% menos emisiones de gases de efecto invernadero con respecto a 2008. Entre otras, Pemex realiza acciones para el desarrollo de proyectos de investigación sobre captura y almacenamiento de carbono asociada a la recuperación mejorada del petróleo. Desde 2015, Pemex incorporó el Plan de Acción Climática a su estrategia ambiental.

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En dicho informe, afirman: “En 2015 trabajamos con el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC) en la actualización del Inventario Nacional de Emisiones para el sector petróleo y gas. En coordinación con las secretarías de Energía (Sener) y de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), se actualizaron las metas de mitigación y adaptación del sector gas y petróleo contenidas en el Programa Especial de Cambio Climático 2015-2018 (PECC), instrumento de política climática que da seguimiento a las medidas de mitigación y adaptación del país”.

El futuro de los hidrocarburos

Globalmente, muchos países y organizaciones están haciendo lo posible para lograr las metas acordadas en la COP21 de París, México entre ellos. En 2016, la Iniciativa climática de petróleo y gas (Oil and Gas Climate Intiative, OGCI) anunció una inversión de 1,000 millones de dólares para los siguientes 10 años para desarrollar y acelerar el despliegue comercial de tecnologías innovadoras de bajas emisiones. La OGCI está conformada por las empresas que suministran el 10% de la energía del mundo; y, entre ellas, se encuentra Pemex.

Pemex también colabora “con la Alianza Global para la Reducción de Quema de Gas (GGFR, por sus siglas en inglés) del Banco Mundial, con la Global Methane Initiative (GMI), con la Alianza de Petróleo y Gas de la Coalición de Clima y Aire Limpio (CCAC) del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP) y con Environment Canada, en iniciativas que buscan apoyar acciones para reducir las emisiones de contaminantes climáticos de vida corta (metano y carbono negro principalmente), por su elevado potencial de calentamiento global”, describe en su Informe de sustentabilidad 2015.

Suzanne West es CEO de Imaginea, una empresa de hidrocarburos canadiense que tiene más de 26 tecnologías vinculadas a energías renovables. Tres de los pozos de Imaginea funcionan principalmente con energía solar. También ha reducido la quema asociada construyendo tubería para inyectar el gas de venta de vuelta al yacimiento. Cuenta con alianzas académicas para explorar los beneficios de las rizobacterias de origen local. “Esperamos eliminar el proceso tradicional de ‘excavación y vertido’ para la recuperación de tierras alteradas. Cuando se combina con biocarbón, una fuente de carbono basada en plantas, podemos incluso capturar cantidades significativas de CO2 atmosférico, una solución real y [un beneficio] para el planeta”, describen en su página web.

Suzanne West afirma, con entusiasmo: “Debemos hablar de una revolución verde, debemos hablar sobre tener una visión diferente acerca de los hidrocarburos limpios, de la importancia de reinventar nuestra industria y, entre más podamos hablar positivamente sobre eso… En Imaginea queremos inspirar a más personas para tener nuevas ideas, crear nuevas tecnologías, queremos que ésta sea una historia súper positiva porque creemos que hay grandes oportunidades en el horizonte”.

Esta compañía de hidrocarburos también está creando una aceleradora para poder impulsar y adoptar nuevas tecnologías que les ayuden a llegar a cero emisiones más rápido y a lograr construir un ecosistema regenerativo. Además, exploran relaciones con invernaderos y productores de alimentos, cuyos mayores costos son el CO2, el agua y el calor: exactamente tres cosas que su compañía produce en abundancia.

Y si el mundo sigue el ejemplo de esta empresa de hidrocarburos, cada vez será más frecuente ver innovación y sustentabilidad en la industria de energía de mayor demanda del planeta.

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