En 2014, un grupo de estudiantes del Instituto Tecnológico Superior de Cintalapa (Chiapas) realizaba un estudio sobre el comportamiento de gases en un biodigestor para la producción de biogás; sin embargo, descubrieron que, para obtener datos exactos, era necesario utilizar un cromatógrafo de gases, un dispositivo que analiza y detecta las cantidades y los tipos de gases de una muestra; este aparato es muy caro y el más cercano que el equipo tenía disponible estaba en la UNAM, en la Ciudad de México.

Sin desanimarse, se dieron a la tarea de construir uno. Fue así como nació B-Met, un dispositivo (parecido al funcionamiento de un cromatógrafo) que permite la cuantificación de metano. Al B-Met se le introduce un gas de manera directa mediante un sensor industrial y éste analiza las concentraciones de metano. Para cumplir con el objetivo que se fijó este equipo de estudiantes, el aparato es capaz de analizar el biogás de biodigestores y conocer el porcentaje de metano que tienen las muestras para, con ello, obtener un censo constante de la producción de un biodigestor.

“A través de B-Met determinamos qué tiempo es el ideal para la producción de biogás”, explica Karla Sánchez, integrante del equipo de B-Met y estudiante de la carrera de Ingeniería en Energías Renovables del Tecnológico de Cintalapa. Y agrega que “la ventaja de utilizar un dispositivo como el nuestro es que puede realizar el censo, todos los días, de un biodigestor. Con un simple análisis de una muestra, es posible predecir en qué tiempo se obtendrá la mayor concentración de metano y esto agilizará el proceso de producción de biogás”.

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Karla Sánchez y su equipo (Emmanuel de la Cruz, Marcos Martínez y Febe Guzmán) tienen planeado pasar de la fase de experimentación al campo industrial y comercializar, en un futuro, este dispositivo, que podría tener un costo aproximado de 8 mil pesos.

En 2016, el equipo entabló pláticas con la empresa Maseca, ya que tiene un biodigestor que está en fase experimental y se espera que en 2017 se firme un convenio para probar el dispositivo de los estudiantes en esa compañía.

B-Met participó en el concurso Evento Nacional de Innovación Tecnológica 2015, en Coatzacoalcos (Veracruz) y la UNAM le dio un reconocimiento al mejor desarrollo tecnológico en el área de eficiencia energética de ese año. El equipo de B-Met ha sido asesorado y apoyado por el doctor Ludwi Rodríguez (SNI I).

“Para 2017, tenemos pensado registrar nuestro dispositivo en el Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual, para después poder expandirlo a otros productores del país”, comenta Karla Sánchez.

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