POR:Mauricio Alvarado|ILUSTRACIÓN:Oldemar
Conoce los desafíos del proyecto extraterrestre de energía solar.

Pensar en la instalación de una planta solar en el espacio ya no es una idea desorbitada, porque hoy está a unos años de alcanzar una órbita geosincrónica. Aquí enlistamos los desafíos, la mayoría ya superados, a los que investigadores y científicos han buscado solución desde los primeros estudios para la consolidación de este proyecto.

1. Componentes fotovoltaicos y electrónicos de alto rendimiento para altas temperaturas.

En la termosfera y exosfera existen temperaturas de hasta 150 grados Celsius frente al Sol, o de menos 130 grados a la sombra, además de que, en la actualidad, el máximo nivel fotovoltaico acumulable es de 160 vatios (es lo que usa la Estación Espacial Internacional), cuando el estimado para la planta de energía sería de 1,000 v. Es por eso que las células fotovoltaicas espaciales tienen una mayor eficiencia Air Mass Zero (AMO) que las terrestres y con una mayor captación por vatio de hasta un 40%. Por otro lado, la oferta de células fotovoltaicas que la empresa estadounidense PowerSat propone para el proyecto de recolección de energía solar en el espacio, es hacerlas de un micrón de titanio fino.

2. Posibles colisiones.

Otro factor es que en la órbita “geo” se ha colocado una gran cantidad de satélites desde los comienzos de la carrera espacial, por lo que existen muchos restos de satélites fuera de servicio que pueden causar colisiones sobre el área de cinco kilómetros cuadrados que comprendería la planta de captación. Hay que contar, además, los satélites que todavía están operando.

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3.Transmisión inalámbrica de energía de forma precisa y segura.

Se han considerado dos opciones para la transmisión de la energía almacenada. La primera sería por medio de microondas, desde un satélite con antena de un diámetro estimado de un kilómetro cuadrado, hacia otra de un tamaño parecido situado en la superficie de la Tierra, que se denomina “rectenna”, abreviatura de antena rectificadora (usada precisamente para la conversión directa de microondas en electricidad). El reto en este punto es que el haz de onda de los microondas enviados no impacte sobre el medio ambiente alrededor de la antena receptora, a lo que los investigadores partidarios de esta tecnología argumentan que dichas radiaciones no pasarían de un máximo de 23 mWatts sobre centímetro cuadrado, es decir, la cuarta parte de la constante de irradiación solar (además que la onda de estos microondas sería de la misma frecuencia que usan las compañías de telecomunicaciones). La otra opción sería por medio de un láser; y en ese plan es donde científicos rusos y chinos concentran sus esfuerzos. El reto para ambas alternativas está en que las emisiones, ya sean de microondas o de láser, no interfieran en la electrónica de navegación de los aviones que lleguen a cruzarse en su camino a la central terrestre.

4. Sistema de lanzamiento y arquitectura espacial de bajo costo. 

Éste es el punto de quiebre para la realización de un proyecto tan extravagante, porque, además de los fondos necesarios, el costo por envío de cada kilo de material al espacio es de 20 mil dólares. También se debe tomar en cuenta el impacto ambiental que genera cada lanzamiento. A esto se añade el gasto de la construcción de la planta geoestacionaria y las tareas de operación. Razones de peso, costosas, pero que no han intimidado a las agencias espaciales de los países involucrados, por ejemplo, al Consorcio USEF de Japón, que ya tiene un proyecto al que ha asignado 2 trillones de yenes para construir un prototipo de satélite SSP en 2025. El doctor Neville Marzwell, gerente de Conceptos Avanzados y Nuevas Tecnologías del Laboratorio de Propulsión de la NASA, en su Análisis económico de la energía solar: costos y competitividad para el espacio y la Tierra, afirma que: “usando las tecnologías existentes de un sistema de energía solar espacial, se podría generar energía a un costo de entre 30 y 60 centavos de dólar por kilovatio-hora. Este estimado incluye los costos de construcción del primer sistema”.

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