POR:Antimio Cruz

En muchos centros históricos de las urbes de México ya no se ven gigantescos camiones descargando envases de bebidas o cajas de productos en las tiendas. La razón es que éstos están siendo sustituidos paulatinamente por pequeñas camionetas eléctricas, tal como ocurre en otros países.

A pesar de este impulso a favor de lo ecológico y de la participación de diferentes marcas en el mismo, uno de los problemas a resolver es que, actualmente, los conductores deben interrumpir sus rutas de distribución para regresar a sus centrales a fin de recargar energía.

Ante este inconveniente, científicos mexicanos del Instituto Nacional de Electricidad y Energías Limpias (INEEL), de la Secretaría de Energía, han realizado una revisión de posibles soluciones tecnológicas y calculado matemáticamente que una de las mejores opciones consiste en apoyar a los sistemas que ya existen, aportando celdas de combustible tipo PEM (siglas en inglés que se refieren a una Membrana de Intercambio Protónico), dispositivos electroquímicos de conversión de energía, similares a las pilas.

Los dos investigadores que acometieron esta tarea son Javier de la Cruz Soto y Ulises Cano Castillo, de la Gerencia de Energías Renovables del INEEL, quienes expusieron sus datos y reflexiones en un texto llamado Fuel Cell as Range Extender in Battery Electric Vehicles for Supply Chain Fleets (Celdas de energía como extensores para flotas de vehículos eléctricos de abasto), el cual se integró como un capítulo en el libro Sustainable Supply Chain Management (Manejo sustentable de cadenas de flete y abasto), publicado el 30 de junio pasado por la editorial Intech Open.

El capítulo elaborado por los mexicanos presenta un panorama sobre las diferentes maneras de ampliar el tiempo de operación de los vehículos eléctricos de servicios a través de la implementación de los llamados sistemas extensores de autonomía basados en celdas de combustible.

“Es factible implementar este sistema en vehículos eléctricos, en particular en aquéllos usados por la industria de las bebidas en el centro de las ciudades. El turismo es otra industria que se vale de vehículos eléctricos, por ejemplo, en resorts, hoteles, aeropuertos, zoológicos, etc. Estos sectores siempre están buscando incrementar la eficiencia y reducir los costos; sin embargo, también necesitan extender la autonomía de sus vehículos para satisfacer los requerimientos logísticos”, subrayan los autores, quienes consideran que, paulatinamente, los autos eléctricos se convertirán en consumidores importantes de la energía renovable generada por plantas solares y eólicas.

FUENTE: INSTITUTO NACIONAL DE ELECTRICIDAD Y ENERGÍAS LIMPIAS (INEEL)

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