POR:Mónica Flores|ILUSTRACIÓN:Oldemar
Los proyectos abarcan los rubros más importantes en las necesidades del sector eólico del país y sus científicos escriben un nuevo e importante capítulo en la historia de la energía eólica de México.

México espera, según el REmap 2030, que el 60% de su generación de energía renovable en el año 2030 provenga de energía eólica y solar. Tan sólo el potencial de producción de electricidad con energía eólica, para ese año, se calcula en 92 TWh. Para tratar de alcanzar esta meta hace falta sumar muchos talentos y esfuerzos; invertir dinero, fijar objetivos estratégicos.

A principios de 2014 comenzó a operar el Centro Mexicano de Innovación en Energía Eólica (CEMIE-Eólico), liderado por el Instituto de Investigaciones Eléctricas (IIE, hoy INEEL). El CEMIE-Eólico es un consorcio que reúne 13 proyectos estratégicos, en el que participan muchos de los principales grupos de investigación y científicos vinculados a la energía eólica en México. Los proyectos van desde construcción de equipo, evaluación, seguridad y confiabilidad, hasta inteligencia artificial aplicada al mercado. Su misión, tal como la enuncian, es: “Contar con conocimiento unificado en materia de energía eólica y generar sinergias que permitan orientar las actividades de innovación, investigación y desarrollo tecnológico con el fin de contribuir al fortalecimiento de la industria eólica del país”.

Integración

El doctor Juan Carlos Jáuregui Correa, de la Universidad Autónoma de Querétaro, es líder técnico de dos proyectos en el CEMIE-Eólico: el primero consiste en el desarrollo de un sistema para monitoreo y diagnóstico de transmisiones en aerogeneradores; el segundo, la creación de un sistema de control para modificar el perfil de las aspas de los aerogeneradores. Para el doctor Jáuregui, la integración ha sido uno de los efectos clave. Considera que el CEMIE-Eólico ha sido un ejercicio que ha permitido integrar instituciones, compartir información y “ha potenciado una comunicación dentro de una base técnica”. Los diferentes grupos han logrado conocerse en los foros organizados por el CEMIE-Eólico “y eso nos permite compartir experiencias, hacer alianzas y se ha creado una fraternidad entre los colaboradores: compartimos información, tenemos la oportunidad de comentar las experiencias y criticarlas en sentido constructivo y retroalimentarnos aún más”.

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Software de simulación en realidad virtual

Sobre dicha integración, el doctor Miguel Ángel Hernández López, de la Universidad del Istmo (Unistmo), en Tehuantepec (Oaxaca) y líder del proyecto “Diseño y construcción de un aerogenerador experimental con capacidad menor que 5 kW y desarrollo de software de simulación en realidad virtual, con fines didácticos”, coincide también en reconocer y celebrar los logros de la integración. Para él, un reto siguiente será conseguir “la colaboración de todas las instituciones que estamos ya dentro, pero también de las que están afuera. Todavía faltan varias instituciones, a nivel nacional, por integrarse”.

Su proyecto llevará la realidad virtual a las aulas. Los alumnos de maestría en Energía Eólica, de la Unistmo, podrán recorrer, con un casco virtual, parques eólicos y comprender cómo interactúan, para la generación de energía, el terreno, el viento y los aerogeneradores.

Para el doctor Hernández López, la investigación permitirá reducir costos en el uso de energías renovables y, en algún punto, desarrollar una tecnología hecha en México, aterrizarla y volverla comercial.

Estrategia enfocada a la producción

Dentro del plan estratégico del CEMIE-Eólico, se subraya la importancia de las empresas pequeñas y medianas en los sectores de manufactura metalmecánica y eléctrica. Al respecto, la línea estratégica del CEMIE-Eólico sobre desarrollo de turbinas de pequeña y mediana capacidad es crítica, ya que su fin último es la creación de la cadena de valor para la producción de aerogeneradores en México.

Para el doctor Jáuregui, ingeniero mecánico electricista por la UNAM, con maestría en Diseños y doctorado en Ingeniería con especialidad en Estructuras y Dinámica, el impacto que tendrá el CEMIE-Eólico en el crecimiento de las energías renovables “será fundamental, porque estamos desarrollando tecnología nacional en una de las industrias imprescindibles para el futuro: el de las energías alternas. Si como sociedad no tenemos ese conocimiento, siempre vamos a estar dependiendo de la importación”. Desde el punto de vista del doctor Jáuregui, “los resultados son muy alentadores por la capacidad de organización y la capacidad de respuesta ante una problemática muy particular”.

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Capacidad tecnológica y asimilación

El doctor Oliver Matthias Probst, del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) y líder técnico del proyecto “Diseño y evaluación de sistemas de control para aerogeneradores de pequeña escala enfocados a confiabilidad y seguridad”, considera que el beneficio más evidente del CEMIE-Eólico “probablemente sea la creación de un repositorio de conocimiento y de capacidades tecnológicas, y la asimilación de tecnología que, en su momento, puede dar proyectos grandes”.

Su trabajo está enfocado en la confiabilidad y la posibilidad de predecir, en tiempo real, el daño en las aspas. “Es importante que hagamos investigación en energía renovable. México tiene un compromiso ya muy claro. Con la reforma energética se está reafirmando ese compromiso. Creo que lo que está sucediendo en el sector eléctrico es bueno; lo hemos visto en la primera subasta de energía limpia: las ofertas de los ganadores han alcanzado buenos precios. Es un proyecto teórico muy, muy competitivo, lo cual contradice la creencia histórica de que las energías renovables no son competitivas. Claramente lo son, más que los de cualquier otra tecnología ya. Soy un firme convencido de que, si queremos generar bienestar a través de las energías renovables, necesitamos también crear el valor económico en equipo y en puestos de trabajo”.

Creo que lo que está sucediendo en el sector eléctrico es bueno; lo hemos visto en la primera subasta de energía limpia: las ofertas de los ganadores han alcanzado buenos precios.

Futuro de mayor tecnología

Para el doctor Luis Enrique Sucar, del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica Electrónica (INAOE), en Puebla, y líder técnico del proyecto “Desarrollo de tecnología basada en inteligencia artificial y mecatrónica, para integrar un parque de generación de energía eólica a una red inteligente”, los beneficios del CEMIE-Eólico serán más evidentes a mediano y largo plazo. “Eventualmente, el conjunto de todos los proyectos del CEMIE-Eólico podrán llevar a México a un mayor avance tecnológico, tan pronto como este tipo de parques tengan, por ejemplo, turbinas hechas en México, puedan hacer los servicios de apoyo a mercados, diagnóstico y mantenimiento de turbinas, aunque esto, como todo proyecto de investigación y desarrollo, se vislumbre más a mediano plazo”.

Su proyecto está enfocado en la aplicación de técnicas de inteligencia artificial y mecatrónica en el sector de energía eólica. Por un lado, se trabaja en técnicas de predicción de viento para poder ayudar a los operadores de los parques eólicos a planear mejor su operación; y, por otro lado, están concentrados en el mercado de energía, desarrollando técnicas para la nueva legislación en México que ayude a los futuros participantes de éstos. Cabe resaltar que un “agente inteligente” desarrollado en el marco del proyecto, obtuvo el 2do lugar en el Torneo Internacional de Agentes Autónomos – PowerTAC 2016. Finalmente, exploran la posibilidad de aplicar mecatrónica, en particular robótica, en los parques eólicos.

Su equipo, especializado en inteligencia artificial y robótica, está incursionando en el uso de vehículos autónomos que puedan, en un futuro, revisar (a través de diferentes sensores) los álabes y, así, ser capaces de detectar fallas, sobre todo en etapas incipientes, cuando todavía se pueden corregir antes de que se dañe completamente el álabe.

El proyecto del que es líder el Dr. Sucar, a corto plazo, ha contribuido en particular a la formación de recursos humanos de alto nivel. Les ha procurado interacción con diferentes grupos de investigación que trabajan en esta área. “Eso puede hacer más fuerte la investigación en dicho tema y desembocar, en un futuro, en un horizonte de mayor tecnología propia en el área de generación eólica”.

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