POR:Hugo Arce
El reto era brindar una solución tecnológica sustentable a la industria de alimentos de origen animal, produciendo energía a partir del uso de sus residuos orgánicos y logrando, en cierto lapso, un retorno de inversión.

La solución

La UPAEP (Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla) obtuvo, en 2012, el apoyo del Conacyt para el desarrollo e investigación de un sistema para el tratamiento de los desperdicios biológicos de la industria de alimentos de origen animal. El proyecto estuvo a cargo de alumnos y ex alumnos de esa institución, quienes establecieron un convenio con Rolando Mayorga Serna, director de Romase.

Resultado de éste, crearon un método para tratar los remanentes orgánicos provenientes de rellenos sanitarios, establos, rastros y otras industrias con el fin de generar energía eléctrica, calorífica y calentamiento de agua. El proyecto logró procesar prácticamente el 100% de los desechos de un rastro. El biodigestor cuenta con una muy adaptable bacteria modificada en el laboratorio de la UPAEP, que logra que el proceso de degradación sea más eficiente. El material biodegradado produce biogás, el cual, por medio de ductos, entra en un proceso de limpieza y depuración para, posteriormente, inyectarse en turbogeneradores que, a su vez, convierten el biogás en energía eléctrica. Esta pequeña planta utiliza varios motores, bombas internas y externas y un turbogenerador. Todos estos componentes funcionan gracias a paneles solares, por lo que es un sistema autosuficiente y sustentable.

El biodigestor no cuenta con un tanque de almacenamiento de energía eléctrica, ya que se envía directamente a la red de la CFE.

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La innovación

Tanto la tecnología como el esquema del biodigestor ya existen en el mercado mexicano, pero el equipo de la UPAEP/Romase realizó innovaciones en la tubería, en el proceso del tratado de los lodos y en sensores y, además, agregó paneles solares para prescindir del uso de electricidad. Este proyecto fue el resultado de dos años de investigación.

“Actualmente, no existe ningún rastro municipal o privado que tenga un biodigestor autosustentable y funcional como el que tenemos nosotros”, nos dice Rolando Mayorga Serna, director de Romase.

Mayorga explica que ya se encuentran en funcionamiento dos de sus biodigestores: “Uno está en Nopalucan, Ciudad Serdán, municipio de Puebla, que se dedica a tratar desperdicios cárnicos; el otro está en la Universidad de Tabasco, lugar donde hicimos las primeras pruebas de nuestro inóculo. Ambos biodigestores procesan 3 toneladas diarias de remanentes. Nuestro producto tiene un llenado máximo de 150 toneladas y una vida útil de más de 30 años”.

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El director de Romase comenta que cada tonelada diaria a tratar tiene un costo que va de 750 mil a 1 millón de pesos, aproximadamente. Es caro, pero el retorno de inversión para la empresa o gobierno se daría en unos 3 o 5 años. Entre más residuos se procesaran, más rápido se daría el retorno de inversión, además de contar con ahorros significativos en energía eléctrica.

De acuerdo con Romase, por cada tonelada de material, se generan aproximadamente de 120 a 150 m2 de biogás, lo que equivale a 350 o 500 kW/h al día. Esto representa energía eléctrica para tres casas promedio; es decir, cada mes se podría dar energía a 90 hogares con una sola tonelada.

RomaseEl emprendedor

Rolando Mayorga Serna terminó la carrera de Administración de Empresas en la UPAEP en 1996; después hizo una Maestría de Negocios en el ITAM, en la Ciudad de México, en 2007.

En 2012 fue invitado por su universidad para participar en el proyecto, año en el cual Rolando ya era el director general de Romase, que se fundó como una constructora de plantas de tratamiento de agua para fraccionamientos.

Desde entonces, el convenio entre Romase y la UPAEP está vigente y, a la fecha, ha generado ya cuatro tesis: dos de licenciatura, una de maestría y una de doctorado. Al proyecto se han unido no sólo profesores e investigadores de la universidad, sino también alumnos de licenciatura.

En el equipo del proyecto estuvieron involucradas muchas personas de distintas disciplinas, como arquitectura y mecatrónica. Entre ellas, la responsable académica de Ingeniería Ambiental fue la doctora Genoveva Rosano Ortega y, en el área de Laboratorios de la UPAEP, la maestra en Ciencias Elizabeth Argüelles.

El biodigestor ha participado en el Cleantech Challenge y en concursos de la Coparmex y del Conacyt, así como en el “Mérito al Emprendedor” de la Sener y en el Premio del FIDE en Ahorro de Energía.

Los planes

Para este año, Romase tiene dos proyectos en proceso de concretarse. Se trata de dos convenios con sendos municipios de Puebla, en donde se instalará el sistema en sus rastros municipales este mismo año. Se habla de15 toneladas de desechos para tratar en cada rastro diariamente. Los tiempos de instalación varían entre seis y ocho meses.

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