Cuenta la leyenda que el Método de loci (también conocido en muchas fuentes como Palacio de memoria) fue descubierto por el poeta griego Simonides gracias a un evento terrible. Él había recitado un poema en un banquete y después de su presentación se fue. En su ausencia, el techo del comedor se colapsó, matando a todos los invitados en el banquete. No era posible reconocer a los comensales, pero Simonides pudo evocar quién era cada uno de los asistentes recreando en su memoria el lugar que ocuparon mientras él recitó para ellos el poema.

A continuación, te damos una breve guía con 3 pasos que te ayudarán a poner en práctica este método inmediatamente.

  1. Elige un lugar muy conocido por ti

Pueden ser las escaleras de tu edificio; una o todas las habitaciones de tu casa; tu escuela; la casa completa de tus abuelos; tu parque favorito; lo importante es que sea un sitio que conoces bien y que puedes evocar mentalmente. Ese lugar será tu “palacio de la memoria”, un sitio de fácil acceso en el que colocarás las cosas que necesitas recordar.

  1. Visualiza qué es lo que quieres recordar

En la medida en la que vuelvas “visible” aquello a recordar, será más fácil aplicar el método de loci.

Por ejemplo, para aprenderte las eras de la Tierra puedes imaginar el parque de tu localidad. La era azoica equivale a la banqueta de cemento, es la era totalmente sin vida. ¿Cómo recordarás esa descripción? Pensarás en el cemento. Para volver más vívida la imagen, imagina que con un palito grabaste sobre el cemento fresco “AZOICA” y también lo escribiste con gis blanco, poniendo con gis amarillo la “AZ”, que te servirá como gancho mnemónico. Puedes proyectar “la película” de 5 datos importantes que sucedieron durante esa era en 5 bloques de cemento. En un bloque con charquito de agua podrías visualizar la formación de los océanos; en otro con una gran cuarteadura, el desplazamiento continental. Y así puedes usar el parque entero para recordar las eras y los periodos y las subdivisiones que te sean necesarias. ¿En qué parte del parque pondrías la primera formación de hongos? ¿En cuál a los reptiles? ¿Podrías imaginar a los primeros homínidos columpiándose o tirándose de la resbaladilla?

  1. Visita a menudo, tal vez varias veces al día, el sitio y la información visual que pusiste en él

Usando el ejemplo anterior, sólo tendrías que visitar el parque y confirma que recuerdas bien los nombres y conceptos que colocaste para saber que ya no lo olvidarás. Entre más vividas y originales sean las imágenes y metáforas que usaste, más sencillo será recordar lecciones completas de temas que creías difíciles de memorizar.

Te puede interesar:  U15: Las 15 universidades canadienses más recomendables para posgrados e investigación

Si sigues estos pasos básicos, tendrás una herramienta más para mejorar tu memoria. Hay personas que aprenden idiomas memorizando ciudades completas. Otras, usan esta herramienta para recordar fácilmente listas de palabras. Sea cual sea el uso que quieras darle, recuerda que si estás sano y joven, no hay ninguna buena razón para que tengas mala memoria. Sólo es cuestión de que la entrenes para que juegue siempre a tu favor.

No Hay Más Artículos