Los focos incandescentes (bombillas que funcionan a partir del calentamiento de filamentos en su interior) generan gran cantidad de calor mientras están encendidos. Ese calor, que no tiene ninguna función útil, ahora podría ser aprovechado. Un grupo de investigadores del Massachusetts Institute of Technology (MIT) desarrolló un foco capaz de reciclar el calor generado para convertirlo en energía aprovechable.

Los científicos incorporaron un filtro especial alrededor del filamento del foco para contener las ondas de calor generadas por el espectro infrarrojo. Ese calor retorna al filamento y lo mantiene brillante. El resultado es una bombilla incandescente que requiere menos energía para funcionar. Ésta utilizaría aproximadamente la misma cantidad de energía que los focos ahorradores (fluorescentes) o una luz LED, lo que representaría un aumento en la eficiencia del foco de más del 80%, de acuerdo con sus creadores, quienes publicaron sus hallazgos en la revista Nature Nanotechnology.

Este foco aún está en fase de pruebas y los investigadores no saben con certeza si algún día se producirá a gran escala, ya que cada vez hay más focos ahorradores y luces LED, aunque también es un hecho que los focos incandescentes se seguirán fabricando y vendiendo en muchos países. El gran aporte, por lo pronto, está en la tecnología que permite controlar y aprovechar las emisiones térmicas.

Fuente: news.mit.edu/
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