La compañía mexicana Aerogeneradores OSECAM comenzó su camino hace algunos años, a partir del sueño de convertirse en una empresa innovadora en productos eólicos.

El reto

Los altos niveles de contaminación en las ciudades más grandes de México motivaron a un grupo de estudiantes del Instituto Politécnico Nacional (IPN), entre ellos Rodrigo Peñaloza, a diseñar un aparato que generara energía a partir del viento, pero de manera más eficiente que los productos hasta entonces existentes.

La solución

Como resultado de una tesis de titulación, estudiantes del IPN diseñaron un aerogenerador con base en algoritmos evolutivos que permitieron encontrar la mejor geometría para aprovechar cualquier condición de viento, incluso cuando su velocidad es baja.

Las hélices del aerogenerador están hechas a mano, a partir de fibra de vidrio. Es un proceso artesanal y, por lo tanto, único, al que después se integra un generador eléctrico (que se importa de China) y se agregan algunos componentes mecánicos para su armado final. OSECAM sólo fabrica las hélices. Una vez realizadas las pruebas necesarias de cada componente, el aparato se empaca para su correcta entrega al cliente.

La mayoría de los aerogeneradores se diseñan para aprovechar vientos de 12 metros por segundo, esto es, de 40 km/h; el de OSECAM, en cambio, produce la misma energía, pero con vientos de 20 km/h. Esto amplía las posibilidades de aprovechamiento, incluso en zonas del país donde los vientos sólo alcanzan bajas velocidades. “Nuestro aerogenerador más pequeño puede alimentar a una casa habitación en su totalidad; me refiero a un hogar promedio que consume 6 KW/h al día, que tiene luces, refrigerador, microondas, televisión y computadora. El aparato más grande que tenemos produce hasta 30 KW/h al día; ese modelo está dirigido a empresas o industrias”, explica Rodrigo Peñaloza, director general de Aerogeneradores OSECAM.

El costo del aerogenerador más pequeño es de 40 mil pesos, y el del más grande es de 180 mil. La nueva tecnología del producto bien vale estos precios; sin embargo, el mercado está dominado por aerogeneradores chinos de bajo costo.

Si el aparato de la empresa es adquirido para su uso en casa habitación, es necesario contar con un permiso de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), que permita la conexión del producto a la red eléctrica. Al proveer de energía eléctrica a la compañía de luz del municipio o ciudad, el hogar ahorraría en costos de luz mensuales, siempre con la CFE como intermediario.

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Si se contara con un sistema de baterías para almacenar la energía y sólo se ocupara éste cuando se le necesitara, no sería necesario un permiso de la CFE, pero la instalación y mantenimiento de las baterías sería muy caro, según el Ingeniero Peñaloza.

La compañía presentó una solicitud de patente para el diseño de sus hélices al Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual (IMPI), la cual está aún en proceso.

A la fecha, OSECAM ha colocado unos 100 aerogeneradores y espera aumentar el número este año.

osecam

Miembros de OSECAM

El emprendedor

Rodrigo Peñaloza estudió Ingeniería Aeronáutica en el IPN y se graduó en 2007. A partir de su tesis, que se centró en el diseño de la hélice del aerogenerador, logró construir, junto con un equipo humano, la estructura completa. Fue así como, en 2009, crearon la empresa Aerogeneradores OSECAM. Desde entonces, el ingeniero egresado del IPN intuía el gran potencial que la energía eólica alcanzaría en los próximos años.

Muy pronto se dio cuenta de que en otros países la energía eólica ya tenía un gran mercado y que ese fenómeno tarde o temprano ocurriría en México. En los primeros años de la compañía, el equipo se dedicó a desarrollar y perfeccionar sus productos, buscar financiamiento en fondos de inversión y buscar participación en concursos, como el Cleantech Challenge.

La empresa y el producto de los estudiantes del IPN han sido presentados en eventos y exposiciones, tanto nacionales como internacionales, y la buena aceptación del público los ha mantenido en el desarrollo constante de los equipos. En cuanto a la certificación, están diseñados con base en la norma IEC-61400-02, que se refiere a los aerogeneradores de pequeña escala. Sin embargo, por cuestiones de costos, no están certificados.

Los planes

Este año, comenta Rodrigo Peñaloza, “OSECAM trabajará con el Centro Mexicano de Innovación en Energía Eólica (Cemie Eólico)”. Además, se realizarán alianzas con universidades y otros centros de investigación para acceder a fondos de inversión. “También estaremos mejorando nuestros aerogeneradores para bajar costos y buscaremos aprovechar las oportunidades que pueda ofrecernos la Reforma Energética”, dice el director general de Aerogeneradores OSECAM.

Web: www.osecam.com
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