La “inasible arquitectura que edifica la luz”, citando a Borges, ahora contribuye a disminuir el costo del recibo de luz de algunos edificios. La artista Sarah Hall ha dado el primer paso en el arte de los vitrales y su fusión con tecnología solar. Crea instalaciones en vidrio capaces de producir energía limpia. Varias están funcionando ya en algunos inmuebles de colegios, teatros y catedrales en diversas partes del mundo.

Una de sus obras se encuentra en la Catedral de la Sagrada Familia, en la ciudad de Saskatoon, Canadá. Se trata de la instalación “Lux Gloria”, que consta de tres vitrales que reciben luz solar y brindan un hermoso juego de luces al interior del templo. La ventana más grande tiene 11 metros de alto por 3.6 metros de ancho, y está a 32.6 metros del suelo. Cada vitral se divide en 18 paneles que, en total, suman poco más de mil celdas solares, soldadas a mano en Alemania. Esta obra genera más de 2,500 kilowatts/hora al año, lo que ayuda a compensar los costos de energía de la catedral. Es el primer edificio en Canadá que provee de energía solar a la red eléctrica del gobierno local: Saskatoon Light & Power.

Esta pieza de arte es una de las cuatro instalaciones de vidrio solar que hay en Canadá, junto con otras dos en Estados Unidos.

Sarah Hall comenzó sus estudios en el Sheridan College de Ontario y continuó su educación en el Departamento de Vidrio Arquitectónico en el Colegio de Arte Swansea en Gales, Reino Unido. Ha recibido numerosos premios y reconocimientos por su trabajo y obtuvo una beca de la Fundación Chalmers para apoyar sus proyectos en BIPV (Building Integrated Photovoltaic), el incipiente arte solar en vidrio.

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Fuente: www.sarahhallstudio.com
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